"Salvar las dos vidas"

El Arzobispo de Tucumán, Monseñor Alfredo Zecca, dió a conocer su posición sobre el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre los abortos no punibles previstos en el Código Penal.
© Tucumán Noticias | 15/3/2012-00:00 hs. |

"El 13 de marzo de 2012 la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó una sentencia en la que, pronunciándose sobre los supuestos de abortos no punibles previstos en el Código Penal, se vulnera el derecho a la vida de los niños por nacer legitimando el aborto en los casos de embarazo proveniente de violación. La sentencia merecerá un detenido estudio por los especialistas jurídicos", lo manifestó el Arzobispo de Tucumán, Monseñor Alfredo Zecca.

"Pero, desde su impacto en la vida social, podemos sostener que envía un mensaje disvalioso desde el máximo tribunal de justicia. La sentencia señala que ciertos seres humanos en las primeras etapas de su vida no son merecedores de una protección legal plena", lo señaló el titular de la Iglesia provincial.

Por otra parte el Arzobispo indicó que "ello no puede menos que minar las bases de la convivencia social. En efecto, en el centro de la convivencia se encuentra el reconocimiento de la inviolabilidad de cada persona humana, desde la concepción y hasta la muerte natural".

"Cualquiera sea el origen de la nueva vida humana, ella posee una dignidad que impone un respeto de su fundamental derecho a la vida. Desconocer este derecho o relativizarlo, como ha ocurrido con el fallo que hoy comentamos, no puede menos que introducir al interior de la sociedad dinamismos de marginación y exclusión de los más débiles e indefensos. Lamentamos esta decisión de la Corte Suprema, que no ha cumplido con la misión de afianzar la justicia que señala el preámbulo de nuestra Constitución, pues el primer deber de justicia es reconocer el derecho a la vida de todo ser humano", lo señaló.

Finalmente Monseñor Zecca dijo "desde la Iglesia continuaremos con nuestra predicación en favor de toda vida humana, en la convicción que como sociedad siempre podemos salvar a las dos vidas, a la de la madre y su hijo, y que esa apuesta por la vida es la única opción que pone bases sólidas a nuestra convivencia".

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