Hay que salvar la cosecha gruesa

En los próximos días se define la suerte de la campaña agrícola en el noroeste argentino.
El Grupo CREA (Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola) difundió un informe detallado de la región en el que destaca que “parte de los rindes esperados en soja y maíz ya se evaporaron por la falta de agua. Pero ahora se necesitan lluvias abundantes para que las pérdidas no sean mayores”.

En la zona de Metán, los registros de lluvias de enero pasado se ubicaron en general entre 40 y 50 milímetros cuando el promedio histórico ronda los 150 milímetros.

“La soja, que está en etapa reproductiva, está empezando a sufrir recortes de rindes potencial”, dijo Lucas Elizalde, miembro del CREA Juramento.

“Los maíces en la zona no pudieron sembrarse en la fecha adecuada por falta de agua: se implantaron en los primeros días de enero cuando deberían haberse sembrado en la primera quincena de diciembre”, añadió.

Según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en el NOA se planificó la siembra de 1,26 millones de hectáreas de soja (6,6% del total nacional), de las cuales se han podido sembrar 1,12 M/ha. En cuanto al maíz, se programó una superficie de 252.000 hectáreas (6,8% del total nacional), de las cuales apenas se lograron implantar unas 200.000.

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