La apertura de la liturgia católica se celebró en paz y con un marcado sentimiento de gratitud.
“Durante las primeras horas no había mucha gente, pero a medida que fue entrando la tarde, empezaron a llegar y cerca de las 18, había una buena cantidad de fieles”, explicó Florencia, una joven que estaba prestando servicios en la organización.
Por su parte, el cura de la Iglesia de Carrodilla, Tony Mariani, indicó que “este es un momento muy gratificante, pero esperemos que no se quede en esto, y que los fieles puedan continuar en su camino de fe durante todo el año”.
Entre los cientos de vecinos que se encontraban en el lugar, había ciudadanos de Guaymallén, Las Heras, Godoy Cruz, Maipú y Luján. En gran mayoría coincidieron que asistir durante las primeras horas es un beneficio, ya que el lugar no se encuentra tan poblado y se puede transitar libremente.
Ariel y Marcela Lozano, y sus hijos Matías y Facundo, llegaron hasta Carrodilla desde Perdriel y aclararon que volvieron luego de varios años.“Queríamos agradecer por tener salud y trabajo y de paso venimos porque Facundo está haciendo la comunión”, aclaró la mamá./ Matías Caliri
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