El promedio de aumentos que obtendrán médicos, licenciados y enfermeros gira en torno al 26%, sin considerar el 10% de enero. El martes, definen en un plebiscito con urnas separadas.
En tanto un licenciado en enfermería que está percibiendo 10 mil pesos pasará a recibir 12.500 (25%). Mientras que un enfermero de 9.000 elevará sus ingresos a 11,5 mil pesos mensuales (27%).
Los porcentajes varían caso por caso, pero giran en torno a un 26% promedio, sin contemplar el 10% de suba acordado en la paritaria 2011 y que el Estado ya viene pagando desde enero.
Las simulaciones muestran un sector integrado por 5.200 médicos, de los cuales 1.700 pasarán a cobrar más de 10 mil pesos, 380 más de 20 mil, 80 profesionales más de 28 mil y siete por encima de 40 mil pesos por mes.
La mayoría de los profesionales médicos pasará a recibir entre 6 y 9 mil pesos por 24 horas semanales. Quienes tienen mayor carga horaria, no superan las 44 horas por semana.
En tanto, en el sector de los 620 licenciados en enfermería (con 36 horas de trabajo semanal) se alcanza a observar que -con la oferta del Gobierno- nadie cobrará menos de 8 mil pesos, la mayoría se ubicará entre 9 y 11 mil pesos y no faltará quien llegará hasta los 17 mil pesos por mes.
Los enfermeros y personal de apoyo reúnen una mayoría de 10.500 empleados y llevan a cabo una jornada semanal de 40 horas. Si se acepta la propuesta oficial, más de mil empleados pasarán a cobrar por arriba de 10 mil pesos (hay casos de 18 mil), los ingresos casi nunca bajarán de 4 mil pesos y mayoritariamente girarán entre los 6 mil pesos y los 7 mil pesos.
Éste es el resultado de la aplicación de la última oferta del Gobierno provincial, que tomó como base la propuesta anterior (rechazada por una asamblea interhospitalaria) y le agregó el blanqueo parcial del adicional fijo dispuesto en la paritaria 2009, incorporando al básico (y restando del adicional) la suma de 120 pesos para las categorías mínimas de los enfermeros, 150 pesos para el rango inicial de los profesionales médicos y 160 pesos para el ingresante de los licenciados en enfermería. A partir de allí se aplica proporcionalmente en alza según las escalas, hasta la máxima categoría.
El hecho de trasladar estos montos desde un adicional fijo remunerativo (con deducción jubilatoria y de obra social) pero no bonificable, al básico (que es remunerativo y bonificable) significará que el monto final a percibir crecerá exponencialmente por su impacto sobre la antigüedad, responsabilidad profesional, estado sanitario, estímulo, riesgo psicofísico, guardias y otros ítems bonificables.
“No vamos a emitir opinión antes de llevar la propuesta a las asambleas”, ha dicho Isabel del Pópolo, de Ampros. “No vamos a tomar postura hasta que no voten los trabajadores”, afirma en la misma línea la titular de ATE, Raquel Blas. El único que se muestra crítico con la oferta oficial es el secretario general de ATSA, Juan Carlos Navarro, que mantiene sus propias negociaciones con el Gobierno.
Navarro considera que esta oferta “destina casi todo el presupuesto de la Salud a salarios y descuida la provisión de insumos”, alerta sobre “el riesgo de que no se puedan pagar los aumentos antes de fin de año” y propone que los que cobren arriba de 20 ó 30 mil pesos “no tengan aumento”.


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