Según los datos que se manejan desde el área Materno Infancia, dependiente del Ministerio de Salud Pública de la provincia, desde hace casi cuatro años no ha habido casos de ceguera por retinopatía del prematuro (ROP) en bebés sanjuaninos.
El dato se desprende de los relevamientos que se realizan desde el área de Materno Infancia, que tiene en su cabeza a la doctora Carmen Grassi.
Según explicó la doctora Grassi, la provincia se ha adherido en el año 2004 al régimen de detección y tratamiento del recién nacido, la cual establece bajo la ley nacional 26.279 que se le practicarán los análisis necesarios a los bebés, como también a sus madres, para la detección y posterior tratamiento de fenilcetonuria, hipotiroidismo neonatal, fibrosis quística, galactosemia, hiperplasia suprarrenal congénita, deficiencia de biotinidasa, retinopatía del prematuro, chagas y sífilis.
El ROP es el desarrollo anormal de los vasos sanguíneos en la retina y comúnmente comienza durante los primeros días de vida, pudiendo progresar rápidamente, causando ceguera en pocas semanas.
Pero para ello, explicó Grassi, se realizan controles oftalmológicos apenas nace la criatura y llegado el caso de que tenga algún inconveniente se pueden practicar dos tipos de tratamientos. Uno a base de cirugía láser, algo institucionalizado en todas las terapias neonatales, y otra clase de solución en la cual se le aplican medicamentos al bebé.
Dejando esto en claro, la jefa del área Materno Infancia aseguró que desde hace cuatro años en San Juan no hay casos de bebés con ceguera y se alegró de que esta fuera situación fuera así.
Por otra parte, y para llevar un control exhaustivo sobre los controles que se les realizan a los bebés, es que se creó tiempo atrás un sistema informático llamado ROP 21, el cual tiene el objetivo de recabar toda la información y datos posibles sobre los nacidos prematuramente antes de las 35 semanas de gestación.
Si detectan que una madre faltó con su bebé a los controles pautados, se la cita hasta el centro de salud.
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