La salud de los imputados complica el avance del juicio

A partir de las 9.30, los médicos informarán al Tribunal Oral en lo Criminal Federal la situación del procesado Cattáneo, que sigue internado.
La internación de Alberto Luis Cattáneo, debido a un reagravamiento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) que padece, obligará al Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán a que defina si debe ser dado de alta o seguir en el sanatorio Modelo. Esto, dadas las disidencias que median entre las opiniones de los médicos que lo revisaron.

Cattáneo, que en 1976 se desempeñaba como segundo jefe del Comando de la V Brigada de Infantería, detrás de Antonio Domingo Bussi, fue trasladado de urgencia el sábado como consecuencia de una infección pulmonar, que complicó su capacidad respiratoria. El militar recibe oxígeno en forma constante y es trasladado en silla de ruedas.

Como consecuencia de lo sucedido, el médico personal de Cattáneo, Alfredo López García, solicitó al tribunal (lo juzga por el funcionamiento de un centro clandestino de detención en la ex Jefatura de Policía) que permita que el militar continúe internado durante otras 48 horas para que pueda restablecerse adecuadamente.

En cambio, los médicos del Siprosa que revisaron ayer al imputado consideran que está en condiciones de volver a su domicilio, aunque con una atención especial y suero. El dictamen fue firmado por el neumonólogo Fabián González, la infectóloga Mónica Herbst y la cardióloga Gabriela Pantoja Orlov. En el mismo sentido se pronunció el perito querellante Jorge Barrionuevo. Si el tribunal aceptara este criterio, desde mañana mismo Cattáneo podría seguir participando de las audiencias de debate oral del juicio -por medio del sistema de teleconferencia- desde la casa ubicada en Yerba Buena en la que cumple detención domiciliaria.

Hoy, a las 9.30, se reanudará la audiencia, ocasión en la que las partes fijarán su posición luego de escuchar a los médicos. Posteriormente, el tribunal tomará una decisión. La defensa, integrada por Adolfo Bertini y por Pablo Lauthier, insistirá en la suspensión de las sesiones hasta que el imputado no se recupere totalmente. El plazo máximo para postergar la toma de testimonios es de 10 días hábiles. Las complicaciones en la salud de los imputados fueron una constante durante este proceso, hasta el punto de que ya lleva un mes de atraso. Por su precario estado, Bussi fue separado de la causa. Además, Albino Mario Zimmermann falleció a principios de marzo.

Críticas al Siprosa

"El Siprosa debe controlar el estado de Cattáneo, porque sólo el Estado puede garantizar cierta objetividad. Pero advertimos que sus médicos no están constantemente con el imputado y, a veces, ni siquiera lo controlan una vez al día, pese a lo que había ordenado el tribunal. Esto pasa los fines de semana, cuando vienen las descompensaciones que no sufre durante las audiencias", advirtió la abogada Valentina García Salemi.

La profesional, que representa en el carácter de querellante a Abogados y Abogadas del Noroeste Argentinos en Derechos Humanos y Estudios Sociales (Andhes), remarcó que Cattáneo es un imputado muy activo en el proceso, que pide la palabra constantemente y que argumenta con total lucidez.

García Salemi insistió en el mismo concepto. "Los querellantes estamos cansados de este tipo de juego. Para resguardar el derecho a la salud de los acusados, la garantía de la legítima defensa y el derecho de las víctimas a que se realice un juicio conforme a derecho, se deben cumplir todas las indicaciones que el tribunal dio en virtud de la avanzada edad de los imputados y de su delicada salud. Si se ha ordenado una revisación diaria, debe cumplirse", aseveró.

La letrada recalcó que, en una audiencia, no había un neumonólogo del Siprosa disponible para atender a Cattáneo, que era acompañado por un cardiólogo, pese a que su principal problema es pulmonar.

"Confiamos en que, para evitar una situación como la de Bussi, se tomarán los recaudos adecuados. Somos conscientes de que hay afecciones que superan cualquier tipo de control. La complicación de Cattáneo es real, producto de su severo EPOC y sus más de 80 años, pero puede superar este cuadro. Más allá de esta patología y aunque lo nieguen sus defensores, hay una estrategia para dilatar lo más que se pueda el juicio y llegar al ’Punto Final biológico’, con el fallecimiento o la separación de los acusados, y su impunidad", alertó la abogada.

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