El proyecto pretende brindar atención rápida a accidentes de tránsito, enfermedades súbitas, trauma y riesgo de vida inminente. El ministro Daniel Vincent asumió el compromiso de aplicarlo.
En principio, contará con al menos cuatro bases de ambulancias equipadas (clase A), las cuales estarán ubicadas en puntos estratégicos: Castro Rendón, Heller, Bouquet Roldán y una en la sede donde operaba la empresa a cargo del peaje de Ruta 7.
Más adelante se prevé, de acuerdo a lo que entregue el nuevo mapa de riesgo dado por la habilitación del tramo de la Ruta 22 China Muerta-Parque Industrial Neuquén, incorporar otra base al ingreso de Colonia San Francisco, donde actualmente hay un centro de salud y un puesto policial, para así cerrar un círculo íntegro de asistencia. Además, se pretende centralizar las radiooperaciones de emergencias (a través del 107) en una sola base y trabajar en la difusión para mejorar el tiempo de arribo y las características de cada equipo de asistencia.
De esta manera, según expresaron integrantes del proyecto, se lograría la cobertura y se podría brindar una mayor y mejor atención a las demandas de emergencias.
Para este fin se trabajará en conjunto con Bomberos de la Policía, Bomberos Voluntarios, Policía de Tránsito y Vialidad Nacional.
El proyecto se trabajó durante años desde el Departamento de Emergencias Sanitarias de la provincia, en conjunto con los directores de los hospitales de la capital y autoridades de la Subsecretaría de Salud.
En ese abordaje se pudo observar la preocupación de los trabajadores de las ambulancias, quienes hicieron múltiples denuncias de los déficits del sector, que se centran en el tránsito que circula por la nueva autovía aún no habilitada y el registro de un promedio de tres accidentes por semana. Esto lleva a que las asistencias no sean siempre oportunas, ya que muchas veces una ambulancia desde Plottier o el Heller o el Castro Rendón puede tardar más de 20 minutos, agravando sólo con el factor tiempo las lesiones de las victimas que deberían ser trasladadas en 10 ó 15 minutos y resueltas en al menos una hora (la hora dorada).
“Es muy difícil llegar a un auxilio en tiempo y forma con las condiciones actuales, ya que ningún hospital está brindando actualmente una asistencia prehospitalaria completa”, expresó Luciana Ortiz Luna, jefa del departamento de Emergencias Sanitarias de la Subsecretaría de Salud.
La profesional, además, comentó que el servicio sería estatal y que para su conformación se utilizaría gente que trabaja en el sistema. “La mayoría recibió capacitación y ahora buscaremos que, a través de un examen o recategorización, pasen a ser técnicos de urgencias médicas, en el caso del personal de camilleros. Y el resto del equipo estaría conformado por chofer, médico y enfermeros con orientación en emergencias. Con eso conformaríamos un equipo de elite”, aclaró.
En el texto se expresa también que “entre el 20 y el 40 por ciento de los pacientes traumatizados que mueren en la vía pública pueden ser salvados si existe una adecuada atención prehospitalaria”.
“El tiempo que perdemos cuando ocurre un accidente es trascendental para el paciente, y eso sucede por la ausencia de bases que permitan un rápido acceso al lugar del siniestro”, indicó Alberto Magua, jefe del parque automotor del Hospital de Plottier, a lo que Raúl Baigorría, del Castro Rendón, acotó: “Esto no es más que dar un paso adelante, un gran paso adelante y saldar una cuota importante con toda la comunidad”.
Y no es para menos, debido a que Neuquén es una de las pocas provincias del país que aún no cuenta con un servicio de estas características, considerado por muchas jurisdicciones argentinas fundamental para la atención de emergencias médicas.
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