SALUD IMPLEMENTA UNA CAMPAÑA PROMOVIENDO LA ALIMENTACION SALUDABLE

El Ministerio de Salud recomienda atender las pautas sobre alimentación saludable con el objeto de prevenir enfermedades que fundamentalmente se producen por el consumo de agua o alimentos contaminados con microorganismos, parásitos o sustancias tóxicas que ellos mismos producen • Las principales recomendaciones para tener en cuenta en la población son tomar abundante agua potable; comer con moderación y disminuir el consumo de sal, azúcar, bebidas alcohólicas y gaseosas
Las enfermedades transmitidas por alimentos constituyen un importante problema de salud a nivel mundial que fundamentalmente se producen por el consumo de agua o alimentos contaminados con microorganismos, parásitos o sustancias tóxicas que ellos mismos producen, por lo cual generalmente se presentan como intoxicaciones o infecciones.

“La intoxicación causada por alimentos resulta de la ingestión de toxinas o venenos que están presentes en el alimento que han sido producidas por hongos o bacterias aunque estos microorganismos ya no estén presentes en el alimento” explicó el director de Atención Primaria de la provincia, Guillermo Salzmann y puntualmente las respecto a las infecciones señaló que “surgen porque la persona consume alimentos que contienen virus, bacterias y parásitos vivos tales como salmonella, el virus de la Hepatitis A y Triquinella spirallis entre otras”.

Sobre los síntomas más comunes de estas enfermedades, el profesional indicó que “aparecen con vómitos, dolores abdominales, diarrea y fiebre. Ocasionalmente también pueden presentarse síntomas neurológicos, ojos hinchados, dificultades renales y visión doble, entre otros” y sostuvo que la intensidad de los mismos “pueden variar dependiendo de la cantidad de bacterias o de toxinas presentes en el alimento, de la cantidad de lo consumido y del estado de salud de la persona”.

Salzmann comentó que para las personas sanas “la mayoría de estas afecciones son enfermedades pasajeras que duran un par de días y sin ningún tipo de complicación” y referenció que “deben extremarse los recaudos en personas más susceptibles como niños, ancianos, mujeres embarazadas y quienes padecen alguna enfermedad ya que estas patologías pueden ser más severas o dejar secuelas”.

Respecto a las recomendaciones, el funcionario puntualizó que “se debe tomar abundante agua potable; comer frutas, verduras, lácteos, carnes bien cocidas o legumbres y disminuir el consumo de sal, azúcar, bebidas alcohólicas y gaseosas” y finalizó diciendo que desde el Ministerio de Salud “estamos efectuando una campaña sobre alimentación saludable cuyo eje rector es el incentivo del consumo de alimentos seguros como forma de reducir al mínimo el impacto que estas enfermedades puedan causar en esta temporada estival”.

• Diarrea, en verano afecta mayormente a niños

Cada año se producen dos mil millones de casos de diarrea en todo el mundo, incluso las enfermedades diarreicas son una causa principal de mortalidad y morbilidad en la niñez en el mundo como consecuencia de la exposición a alimentos o agua contaminados. Para prevenir que se registren casos de diarreas, es fundamental que la población:

- Es necesario lavarse bien las manos al llegar a casa, antes de ingerir o preparar alimentos o de manipular objetos de los niños.

- Si el bebé toma mamadera, recuerde higienizarla muy bien hirviendo durante 10 minutos todas las partes del biberón, o utilizando un esterilizador.

- Si el niño come papilla, higienice correctamente los utensilios.

- No automedicarse y recurrir inmediatamente a la consulta médica.

- Reforzar la buena hidratación, lactancia materna y mantener especial cuidado en la limpieza adecuada de tanques o cisternas.

- Lave correctamente los vegetales y las frutas, cocine bien las carnes y no ingiera alimentos si duda de que se haya respetado la cadena de frío.

- Tomar agua segura; si es de la canilla hervirla previamente durante 10 minutos y déjela enfriar; si es mineral, elija aquellas de marca reconocida que aseguren su pureza.

• Una a una las enfermedades de transmisión alimentaria

Existen diferentes bacterias causantes de enfermedades. Escherichia coli es el nombre dado a una gran familia de bacterias normalmente halladas en el intestino de los seres humanos y animales que en su mayoría no producen enfermedad. Sin embargo algunas son causales de cuadros agudos de diarrea que derivan en una patología conocida como Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) cuya principal fuente de contagio es la carne vacuna insuficientemente cocida, la leche no pasteurizada, los productos lácteos manufacturados con leche no pasteurizada y el agua contaminada.

• Las principales medida de control para esta enfermedad son:

Cocinar la carne completamente, en especial la carne picada y los productos elaborados con ella (que no queden partes rosadas o rojas en su interior)

Lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño, antes de manipular alimentos y después de tocar alimentos crudos.

Lavar bien las frutas y verduras.

Consumir leche pasteurizada.

Consumir agua potable; ante la duda hervirla o agregar dos gotas de lavandina por litro de agua, agitar y dejar reposar 30 minutos.

Evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos

En tanto que las Salmonellas son un grupo de bacterias que causan diarreas en humanos, resisten a la congelación y deshidratación pero no sobreviven a medios ácidos y son poco resistentes al calor. La gastroenteritis causada por Salmonella se denomina salmonelosis y presenta como síntomas cólicos abdominales, diarrea y fiebre. Esta patología tiene como alimentos asociados carnes crudas, huevos, derivados lácteos, aderezos para ensaladas, mezclas para pasteles, postres a base de crema, gelatina en polvo, cacao y chocolate.

El Clostridium botulinum se encuentra normalmente en el suelo y es un potente productor de la bacteria que produce el botulismo siendo el de origen alimentario la forma más grave de intoxicación alimentaria causada por la ingestión de alimentos mal cocidos. La incidencia de la enfermedad es baja, pero es considerada de interés debido a la elevada tasa de mortalidad si no se diagnostica y trata apropiadamente.

La sintomatología de esta enfermedad son: fatiga extrema, debilidad y vértigo, normalmente seguidos por visión doble y dificultad progresiva de hablar y tragar. Los síntomas gastrointestinales pueden incluir dolor abdominal, diarrea o congestión. Los alimentos asociados comprenden los que no son calentados antes del consumo tales como palmito, maíz en conserva, pimienta, sopas, remolacha, espárragos, hongos, aceitunas, espinaca, atún, pollo, hígado de pollo y paté de hígado, carnes frías, jamón, salchichas, berenjena rellena, pescado salado y ahumado.

También aparece la hepatitis que está asociada al saneamiento deficiente y a la falta de hábitos de higiene personal. La hepatitis A consiste en una virosis hepática que se transmite por vía fecal-oral (de las heces a la boca) cuando una persona ingiere alimentos o bebidas contaminadas por heces de una persona infectada. Los síntomas de esta enfermedad son de moderados a graves y pueden consistir en fiebre, malestares, pérdida de apetito, diarrea, náuseas, molestias abdominales, coloración oscura de la orina e ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica ocular). En general para prevenir este tipo de cuadros se recomienda:

Lavarse las manos después de ir al baño y toda vez que se vaya a cocinar o antes de manipular alimentos

Mantener los baños limpios y la basura lejos de los alimentos.

Utilizar para beber y cocinar agua hervida o agregarle 2 gotas de lavandina por litro y esperar 30 minutos antes de usarla

Preparar y ofrecer alimentos frescos, limpios y bien cocidos.

No tomar agua de fuentes no seguras ni lavar utensilios con ella.

Emplear exclusivamente agua potable para cocinar

Limpiar y desinfectar anualmente los reservorios de agua (tanques y cisternas)

Cabe citar que las principales medidas de prevención para todo este grupo de enfermedades son el lavado de manos y el cuidado de que los alimentos cocidos deben consumirse inmediatamente ya que en solo 4 horas los alimentos que fueron preparados comienzan a descomponerse o a contaminarse si no se llevan a la heladera, viéndose interrumpida la cadena de frío.

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