En Salta sigue en fuerte caída la construcción privada

En 2010, se edificaron un 15% menos de metros cuadrados que en 2009, según los permisos del municipio. Los frenos: la falta de créditos y la inflación. Se vende más cemento, pero el Estado es el generador de obras.

En 2008, según los permisos municipales, se construyó 308.710 m2. En 2009, 287.076 m2 y en 2010, 243.675 m2. En el primer cuatrimestre de 2010, señala la Fundación Mediterránea, la reducción de los permisos de obras es del 12%. Desde el Copaipa aseguran que este año recibieron un récord de planos, pero los papeles no siempre se traducen en obras.

El ritmo de la construcción privada en Salta va a contramano del crecimiento de la población. En 2010, los metros cuadrados edificados fueron 243.675 contra 287.076 de 2009. La reducción alcanzó el 15%, según los permisos otorgados por la Municipalidad capitalina. La falta de créditos hipotecarios y la inflación dejan resultados negativos. Y los perjuicios caen sobre los hombros de las familias, privadas de acceder “al techo propio”. Sin entidades que presten fondos a largo plazo, se dificulta afrontar los gastos, que son cada vez más altos. Un dato: el costo de la construcción en la provincia se incrementó por arriba del 20% anual, si se toma como referencia mayo.

En el Informe de Coyuntura del IERAL de la Fundación Mediterránea de julio se expone que ya van tres años de una reducción escalonada. Lejos está la punta que se alcanzó en 2007, con más 450.000 m2. Desde la Dirección de Fiscalización de Obras Civiles de la comuna señalaron que en 2008 los metros cuadrados construidos bajaron a 308.710.

Carlos G”ttling, presidente del Colegio de Arquitectos de Salta, manifestó su preocupación ante una curva descendente que no se puede quebrar. Al analizar los factores, mencionó un problema de fondo de la economía: un país que no presenta chances para las líneas crediticias hipotecarias.

“El contexto provoca que los inversores no tengan previsibilidad. El valor del inmueble sube demasiado para el nivel de ingresos de las personas. Quienes pueden comprar son los inversores, industriales y gente de campo. La clase media o el pequeño empresario está condenado a alquilar”, comentó G”ttling.

Víctor Amado, director de Fiscalización de Obras Civiles, señaló que antes de ejecutar una obra en el ejido se deben cumplir requisitos para garantizar la seguridad. La carpeta debe pasar por el Consejo Profesional de Agrimensores, Ingenieros y Profesiones Afines (Copaipa) y el municipio. Se tienen en cuenta la estructura sismorresistente, instalaciones eléctricas, entre otros aspectos.

Las nuevas legislaciones y el Código de Edificación para el centro de la ciudad hicieron mella en los índices de los permisos y metros cuadrados en obra. Amado sostuvo que históricamente, esa área tuvo una fuerte demanda. Para G”ttling, las restricciones en el casco histórico también incidieron. “Allí hubo un freno por las normas y la judicialización. Ahora los departamentos, los más buscados, se van extendiendo desde la avenida Entre Ríos, hacia el Norte. Para el Oeste, hay obras pasando la calle Sarmiento”, detalló el profesional.

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