Como para intentar transmitir que la causa por las escuchas ilegales no afecta su futuro político, Mauricio Macri se mostró ayer en Salta con perfil de candidato presidencial.
“La Argentina está en un tren de cambio que va hacia 2011, en el cual PRO está subido y si Néstor Kirchner no lo entiende que se baje en la próxima estación”, desafió Macri. Y agregó, en referencia al encuentro que el martes mantuvo con los líderes del Peronismo federal: “El kirchnerismo no soporta que la gente dialogue y cualquier posibilidad de entendimiento para ellos es un peligro”.
En Salta, Macri compartió un desayuno con el diputado nacional Alfredo Olmedo y luego se reunió con dirigentes del Partido Renovador y más tarde con el senador nacional Juan Agustín Pérez Alsina.
El plato fuerte de la recorrida fue en Cafayate, en la casa de Romero, donde almorzó con el ex aspirante a la vicepresidencia de Carlos Menem. Aunque no hubo acuerdos concretos , en el macrismo resaltaron que “Mauricio comenzó el diálogo directo con el peronismo disidente”.
“Vamos a hablar con todos los sectores, con todos los que entiendan que hay otra Argentina posible”, resaltó Macri. El jefe del PRO explicó que “lo importante es tener una propuesta que entusiasme y cumplir las metas, como hacemos en Buenos Aires”.





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