Educación señaló que en la provincia el ausentismo en el sector es del 14 por ciento. En el sistema hay 26.000..
Ambición. En 2016, la Nación pretende que el ciclo lectivo llegue a 195 días y, además, que haya más horas de clase.
Lo óptimo. Distintos organismos de la Unesco recomiendan un mínimo de 850 a 1.000 horas de clase por año.
Utopía. Si esto se cumpliera en la primaria, en los 180 días de clase se cumplirían 720 horas de escolaridad anuales.
En escuelas de la provincia, 14 de cada 100 docentes faltan a diario por distintas causas, principalmente por enfermedad. Si a esta cifra oficial la trasladamos a los 26.000 educadores que se encuentran en el sistema de gestión pública, el resultado arroja que 3.640 profesores y maestros por día no van a trabajar, lo que implica que 3.640 cursos a diario tienen horas libres o los alumnos se quedan con una celadora o preceptor.
Hay diversas posturas del ausentismo docente en Salta; algunos sectores que lo admiten como un “problema grave” a resolver y otros se amparan en el decreto 4118/97, que reglamenta las numerosas posibilidades que tiene el docente para ausentarse.
Como la situación no es la misma, el ausentismo de profesores es más notable en la secundaria que en la primaria y con índices más elevados en las escuelas públicas que en las privadas. Lo cierto es que ante las ausencias de estos educadores, muchos estudiantes no llegarán a completar este año los 180 días de clases mínimos que establece la ley 25.864.
Para la secretaria de Gestión Educativa de Salta, Analía Berruezo, este es un problema serio a nivel país. “En Salta hay un 14 por ciento de ausentismo docente tanto en primaria como en secundaria”, señaló.
Si bien la funcionaria aclaró que la Dirección de Personal todavía está analizando las causas, mencionó que las principales son licencias médicas, atención a un familiar, capacitación y franquicias por asistencia y puntualidad.
Por pedido de la Nación, la Provincia solicitó a Sigma Salud Medicina Laboral (control de ausentismo de los agentes públicos) que también realice un análisis exhaustivo de los motivos de los pedidos de licencias.
Lo que Berruezo aún no sabe, según aseguró a El Tribuno, es la cantidad de horas de clase que pierden los chicos por día equivalentes al 14 por ciento de ausencias.
Gremios
Lejos de los porcentajes que maneja el Ministerio de Educación de Salta, el secretario general de AMET, Vidal Eloy Alcalá, estimó que el ausentismo docente en Salta ronda el 30 por ciento. Con esta cifra alarmante, por día no quedarían 3.640 aulas sin profesor sino 7.800.
Alcalá cree que hay actitudes buenas y malas en las licencias enmarcadas en el decreto provincial 4118 . “Hay quienes utilizan las licencias al máximo porque se conocen muy bien la reglamentación y están afuera de la escuela prácticamente todo el tiempo, mientras hay otros que van a trabajar enfermos”, señaló.
“En una Técnica de Metán hay profesores y hasta un jefe de taller que hacen abuso de la licencia por enfermedad, cursos, etcétera, y nadie dice nada”, indicó Alcalá. Apuntó contra el monitoreo que se realiza en el interior provincial, al parecer, muy distinto al de la Capital. Sin embargo, la secretaria de Gestión Educativa prefirió no hablar de “abusos” porque no piensa que éstos sean el común denominador del ausentismo docente, aunque admitió que hay algunos casos que están siendo analizados por el Departamento Jurídico.
Para Virgilio Choque, titular de la ADP, el ausentismo docente en el ámbito de la primaria no llega al 15 por ciento y se acentúa más en los trabajadores de la educación con más de 15 años de antigüedad.
Choque consideró que este porcentaje está dentro de los parámetros normales, fluctúa de acuerdo a la época estacional y alcanza los picos más altos en el invierno y en diciem bre.
Para algunos directivos no es un problema grave
En el colegio secundario América Latina, de villa Lavalle, entre los tres turnos hay un plantel de 170 docentes y 60 no docentes. Allí las faltas van del 20 al 25 por ciento en promedio cada mes, según indicó el director del establecimiento educativo, Luis Guillermo Camacho.
Sobre las causas comunes, reflexionó: “Un docente que trabaja durante toda la jornada, a la larga o a la corta, siente el cansancio; además, hay casos en los que tienen actividades extras en una institución y por ello deben faltar a la otra”.
Contó que en la América Latina “el artículo 1185 es muy utilizado y por una cuestión lógica no podemos otorgarlo a dos docentes en el mismo día. Se trata de consensuar con el personal, de sostener a los chicos aun cuando están sin profesor por lo menos el 80 por ciento de la jornada”.
La directora de la escuela Urquiza, Rosa Guaymás, contó que hay semanas en las que pueden faltar tres o cuatro maestros y en otras no falta nadie. No considera que se trate de un problema grave ni que haya abusos en los permisos dado que todos los casos se justifican con el decreto.
En el Instituto Inti, un colegio ubicado sobre calle Zuviría conformado como cooperativa, su vicedirectora Reina Cruz comentó: “Acá es distinto porque todos somos socios y tratamos de no faltar, a menos que sea muy necesario. Y cuando lo hacemos, tratamos de que la hora se cubra con actividades”. Agregó: “Trabajé en instituciones privadas donde se ve cómo el ojo del dueño observa de forma permanente y si alguien falta mucho después no le renuevan el contrato”.
El docente de hoy se siente sobrecargado de tareas
El médico psiquiatra Javier Gutiérrez (M.P. 3.585) comentó que el docente llega a la consulta por diversas causas. “En la actualidad se ven muchos casos de fobia tipo pánico, de ansiedad y depresión. Estos trastornos no necesariamente están relacionado con la tarea docente, pero sí suman al estrés que genera esta profesión”, dijo.
El profesional agregó que el estrés muchas veces está relacionado con la carga laboral y la falta de contención en el trabajo. “El docente se siente sobrecargado, que cada vez tiene más obligaciones y menos derechos. Es más, muchos de ellos no están preparados para la contención psíquica de un alumno que viene con problemas derivados del contexto en que vive”.
Por otra parte, un docente salteño con 28 años de servicio y 63 horas cátedra semanales hoy se encuentra de forma provisoria con cambios de funciones por serios problemas de salud. Contó que “hay cuestiones en la docencia que generan un desgaste muy grande” y calificó la situación como una problemática seria.
Para el profesor, una solución sería la reducción de la carga horaria.
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