Había votado a favor de la norma que impulsó la Casa Rosada, pero ahora propone darles 10 años de plazo a las empresas para que se adecuen a la nueva reglamentación. El lapso actual es de un año. Se acercó políticamente a Eduardo Duhalde.
Lo más curioso es que la propia legisladora levantó su mano a favor de la propuesta durante la madrugada del 9 de octubre pasado. Ahora, la formoseña dio un giro y plantea cambios a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, frenada por la Justicia. Uno de los puntos más importantes que establece es extender de uno a 10 años el lapso para que las empresas que poseen licencias de radio, TV y cable se adecuen a las nuevas reglas. "El irrazonable plazo de un año y la aplicación retroactiva de la norma afectan el derecho de propiedad de los licenciatarios y titulares de señales", sostuvo. Se trata de una modificación del artículo 161, uno de los más cuestionados por el arco opositor.
Otro retoque clave está vinculado con la distribución de licencias y una cláusula antimonopólica. Si bien mantiene los topes que fijó el kirchnerismo, quitó del artículo 45 el párrafo que establece una barrera que impide a una empresa prestar servicios a más del 35 por ciento de la población a nivel nacional. Además, Bortolozzi plantea más controles a las designaciones de la autoridad de aplicación. Propone que los siete miembros nominados por el Poder Ejecutivo necesitan como requisito el aval del Senado, algo que ahora no está contemplado.
Entre los fundamentos, la legisladora argumenta que sus cambios obedecen a los "fallos judiciales" que mantienen frenada la puesta en marcha de la ley. Hasta ahora, hubo medidas cautelares y el expediente más avanzado, iniciado por el diputado mendocino Enrique Thomas, cuestiona el trámite legislativo. Es decir: no trata sobre el contenido de la norma.
Ayer, la senadora hizo circular una curiosa gacetilla bajo el título "Tribulaciones de Adriana Bortolozzi ante la espantosa bruja que se robó a dos bebés para cocinarlos en el caldero". La frase se refiere a la directora del Grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble, quien enfrenta una causa judicial por la adopción irregular de sus dos hijos. En el elocuente comunicado, opina sobre la intencionalidad de la ley de medios y la situación de la dueña del multimedio "por malo que sea eso" (por la supuesta apropiación).
En el primer párrafo arranca con confesión incluida: "Yo voté la ley de medios. ¡Ay! Ahora me pregunto: ¿Medios para qué fines? ¿Medios para reclutar buenos y obedientes periodistas y pedirles qué decir? ¿Medios para indicar desde el palco a los periodistas que se portan mal?".
Con 61 años y abogada, por estos días desconcierta a sus pares de la bancada que conduce Miguel Ángel Pichetto. Algunos atribuyen su alejamiento del oficialismo a una rencilla política en su provincia. Su esposo, Floro Bogado, es vicegobernador y pretende ubicar a su hijo Adrián, diputado provincial, en su lugar como segundo en la fórmula para 2011. Ése no sería el plan del actual gobernador Gildo Insfrán y es parte de la disputa entre ellos. En ese contexto, también hubo contactos de Bogado con el duhaldismo. En el despacho de Bortolozzi, dijeron a este diario que la senadora está "avocada a la defensa de las instituciones" para explicar el cambio de actitud.
Si bien el proyecto de Bortolozzi coincide con planteos realizados por legisladores anti-K y tiene chances de ser aprobado, se descarta que la Presidenta vetaría esa reforma. Este año habrá otra vez una agenda parlamentaria vinculada a la prensa. Las próximas semanas tanto en Diputados como en el Senado la oposición buscará avanzar en al menos dos proyectos.
Por un lado, impulsarán una iniciativa para regular la distribución de la publicidad oficial y, por otro, una que establece modificaciones al Sistema de Medios Públicos.




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