Tal como publica El Diario en su edición impresa de este miércoles, el ultravernista Rodolfo “Fito” Calvo ya alineó a todos los intendentes. Fueron clave en el armado de Carlos Verna contra Rubén Marín. Y ahora podrían inclinar la balanza en el rearmado de la fórmula.
Detrás de su candidatura se alinearían los dirigentes de la Plural, golpeados y zamarreados por la ida de Verna, para llevar al Congreso Provincial del PJ una salida estrictamente política a la crisis que atraviesa.
Jorge adoptó en esta tormenta una postura que le acarrea, en su historia política, buenos dividendos: un perfil bajo. Incluso mantuvo esta actitud cuando obtuvo un gesto que, en medio del vendaval, descollaba por su peso político: la reunión con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Si la primera parte de la crisis que se desató en el PJ lo tuvo al presidente del partido Rubén Marín como la figura determinante, una vez desatada la tormenta por la renuncia de Carlos Verna esa estrella se opacó.
Marín jugó fuerte con la candidatura a gobernador de Norma Durango. Fueron a ver a Cristina a la Casa Rosada, donde tuvieron un desaire: sólo los recibió el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Si la presidenta respaldaba la salida del corrimiento o la candidatura a Durango, un pequeño gesto (lo que en política se llama “la foto”) hubiera bastado para dar una señal al hervidero del peronismo.
De todos modos Marín presionó públicamente, al menos lo que se conoce, para imponer la teoría de los “avales” cuando el tema llegó al Tribunal Electoral provincial. En ese punto, hasta coincidió con la postura del FrePam. Un rigor jurídico y legalista del que un hombre político como Marín descree en su fuero íntimo.
Pero en el marinismo advierten que hay un tendón de Aquiles en esa postura: el actual presidente de Superior Tribunal de Justicia y presidente del Tribunal Electoral, Eduardo Fernández Mendía, es el único sobreviviente de la composición del STJ que avaló la re-reelección del propio Rubén Marín, ratificando un desaguisado matemático y político cuando se votó la convocatoria a un plebiscito para reformar la Constitución Provincial con el voto de 17 legisladores en un cuerpo de 26. En rigor, dos tercios de 26 es 17,33.
Pero el STJ -entre ellos Fernández Mendía- clausuró la discusión de qué debe entenderse por mayoría especial en una democracia, con el argumento de que las cuestiones políticas no son judiciables.
Ahora con el PJ sin candidato por la renuncia de Carlos Verna, sería difícil sostener, con la excusa del rigorismo electoral y jurídico, que el mayor órgano de ese partido, el Congreso Provincial, no tiene autoridad política para reemplazar al candidato más relevante que el partido ofrece a la sociedad para ser elegido. Un puñado de avales no puede más que el Congreso Provincial del PJ, dice la jurisprudencia de las controversias políticas.
Además queda en pie la postura de la línea Plural: “El primer lugar de la fórmula para la mayoría”. Esto llevaría a que si no hay acuerdo, los plurales impondrían su mayoría en el Congreso.
Las vueltas
de la vida
En la Plural, un par de dirigentes se convencieron de que dentro de la crisis no había lugar para la improvisación. Entre ellos figura el actual secretario de Asuntos Municipales y candidato a intendente de Quemú Quemú, el ultravernista Rodolfo Calvo.
El propio Calvo, con un lugar en el gobierno de Jorge y un aceitado contacto con los intendentes, fue el encargado de alinearlos detrás de la figura del actual mandatario. “Está decidido. Están los números y hay que ir con Jorge... Hasta el senador (sic) está al tanto de esto”, dijo otro dirigente ligado al vernismo y consultado por este diario.
En este contexto, por ahora, habría sólo dos intendentes que no le darían respaldo a Jorge: Luis Rogers, de Lonquimay (ultramarinista), y Carlos Salas, de Trenel.
Con esta situación, un grupo de plurales -que se reivindican como vernistas- ya intentó en la jornada de ayer un encuentro con Convergencia. Ya con los datos de las encuestas que miden la figura de Norma Durango: se animan a decir a la prensa que con Durango a la cabeza el PJ tiene una baja performance. “Quedamos terceros”, aseguran.
De la negociación habrían quedado a un costado algunos de los dirigentes más visibles de la línea Plural, pero no presentarían objeciones porque no hay margen de maniobra para la apertura de debates que exacerban, aun más, las ambiciones personales.
Con la negociación con Convergencia, los plurales quieren evitar algún incidente en el Congreso Provincial. Los ánimos están calientes y aun con una salida a la vista, el Congreso será un espacio de dura confrontación política. Pero una cosa es llegar con un acuerdo, aun a regañadientes, y otra es ir al todo o nada a una votación que podría profundizar la crisis partidaria y empujar a una ruptura o disolución política.






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