“Mataron a un pibe que no tenía nada que ver”, repetían, exaltados, los vecinos y familiares. Entre el humo y el olor a neumático quemado la bronca y la indignación se contagiaba anoche en un sector de Los Hornos, cuyos habitantes no lograban entender semejante tragedia.
Por eso anoche, en 57 y 152, enardecidos e indignados, unos 50 allegados a la víctima realizaron un corte de calle donde reclamaron justicia.
En tanto que personal de la comisaría tercera, a las órdenes del comisario Fabio Liquitay y el subcomisario Pablo Orgoñez, desplegó un operativo y capturó al presunto autor material, un hombre de 30 años.
BRONCA E INDIGNACION
“No se puede permitir que sigan pasando estas cosas. Hace tres meses también mataron a otro hombre. Ya no se puede andar tranquilo por la calle porque hay un montón que andan armados como si nada”, se quejó uno de los vecinos.
La bronca y la indignación terminaron por bullir cuando varios de ellos afirmaron ver a un cómplice del detenido en su casa, a media cuadra del lugar del crimen, exhibiendo un arma.
“Se burla de la gente. Se nos ríe en la cara y no le importa nada. Si la Policía no hace nada, nosotros haremos justicia por mano propia”, advertía Leonardo Reynoso, el hermano del muchacho asesinado.
“Si no se lo llevan detenido, le vamos a prender fuego la casa”, avisaban algunos. Y las ansias de tomar represalias contra el señalado como compañero del sospechoso se demoró pocos minutos en estallar. Pasadas las 22 un grupo de individuos comenzó a incendiar la vivienda de quien ellos sostienen sería un cómplice.
El episodio se desencadenó luego de una pelea vecinal. Al parecer, se trata de un enfrentamiento que hace varios días mantienen entre vecinos de esa zona. “Hubo tiros y todo”, dijo un vecino.
No queda claro el motivo de la disputa, aunque al parecer el jueves un hombre que participaba de esa pelea sufrió un disparo en una pierna.
Los ánimos quedaron trastocados, y la pelea se reavivó horas más tarde, ayer después del mediodía.
Testigos de lo ocurrido contaron a EL DIA que dos hombres perseguían a un tercero. Este último, al verse en peligro -porque quienes lo corrían tenían armas de fuego-, decidió ingresar en la casa de un vecino, aparentemente ajeno a toda la disputa. Gastón estaba tomando mate. Al escuchar los ruidos sospechosos y sin comprender lo que pasaba, se acercó a la vereda para ver cuál era el panorama en la calle.
En ese momento, uno de los dos hombres efectuó un disparo que le dio en el pecho a Reynoso, que le causó la muerte. “No se sabe si lo confundieron, pero le tiraron a él que no tenía nada que ver”, sintetizaron.
“En el barrio no queremos más esto. Queremos que paguen los responsables de este tipo de cosas”, reclamaba con énfasis Juan Carlos Martino, el tío del joven asesinado, una víctima de la furia vecinal sin límites.
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