Saldrán al interior para definir cambios en el Código de Faltas

Los legisladores que están estudiando la reforma irán a los departamentos para conocer la realidad de cada sector. El PJ dice que hay que modernizar el encuadramiento de las contravenciones, incluso el merodeo
Antes de que se reforme el polémico y cuestionado Código de Faltas de la provincia, la comisión de legisladores que está analizando los cambios saldrá a las distintas regiones del interior provincial para consultar directamente con la gente, las instituciones, los funcionarios judiciales, los jefes policiales departamentales y las autoridades municipales cuáles deberían ser las modificaciones para, por un lado, evitar los abusos que se han denunciado en los últimos años pero, por el otro, para que las fuerzas de seguridad no se queden sin margen de acción.

Ese es el criterio que ha establecido el bloque de Unión por Córdoba, que tiene una amplia mayoría en la Unicameral. Carlos Gutiérrez, vicepresidente de la Legislatura e integrante de la Comisión para la Modificación del Código de Faltas, señaló que Río Cuarto será una de las primeras ciudades a las que irán los legisladores para realizar las consultas.

“Unión por Córdoba tiene la decisión política de cambiar el Código. Pero, a la vez, vamos a trasladar la decisión al interior. Así, los legisladores nos vamos a encontrar con realidades y situaciones socioculturales muy diferentes. Por ejemplo, los controles de alcoholemia. En muchos sectores es un verdadero problema el traslado de los jóvenes entre un pueblo y otro durante los fines de semana. Y vamos a hablar directamente con los padres y las ONG para determinar si existe o no la necesidad de adecuar esta norma”, indicó Gutiérrez.

La comisión que comenzó a analizar las modificaciones está integrada por las autoridades de la Unicameral y por los presidentes de los bloques. En el Código de Faltas están los castigos -contemplan arrestos y, según las organizaciones, propician la violación de derechos humanos básicos- que aplica el Estado para las contravenciones, es decir, las alteraciones al orden consideradas menores. Allí hay figuras muy cuestionadas; la principal es el merodeo, que le permite a la Policía detener a una persona por el sólo hecho de considerarla sospechosa de estar por cometer un delito. Es lo que se denomina la detención por “portación de rostro”.

“Hay que adecuarlo”

“Hay una necesidad de adecuar el Código en todo lo que sea posible. Y el objetivo es que se provea la suficiente defensa al contraventor, pero erradicando esta situación de que quien aplica la sanción es, precisamente, quien a su vez procede a la detención y, por lo tanto, es arte y parte. El contraventor debe tener siempre garantizada una instancia de defensa y una intervención de la Justicia o del sistema judicial en su conjunto. Debemos hacer. Pero a la vez hay que buscar el equilibrio. Hay que tratar de corregir todas aquellas situaciones que son una suerte de violación de los derechos pero, a la vez, hay que mantener las más elementales normas de defensa frente a las contravenciones. No hay que irse al extremo de dejar a la Policía sin posibilidades de actuar”, manifestó Gutiérrez.

Con respecto al merodeo, el legislador justicialista señaló que la postura de oficialismo no pasa por la derogación de la figura sino por un cambio, una modernización que reduzca los riesgos de abusos policiales pero que, a la vez, sirva para la prevención.

“Creemos que es una figura que debe ser estudiada, mejorada y actualizada. Pero no tiene que desaparecer porque implicaría dejar de proveer al Estado de las herramientas suficientes como para que se defienda a través de la prevención del delito y el combate a las contravenciones”, indicó el legislador y ex ministro de Agricultura.

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