Docentes y estatales comienzan a percibir la primera parte del aumento del 19%, que quedó licuado por la suba de precios. Crecen los reclamos por la reapertura de paritarias ante el avance del proceso inflacionario. Gremios de la actividad privada también impulsan protestas.
De esta manera, la postura del gobierno provincial, que en reiteradas oportunidades afirmó que la discusión salarial de 2010 estaba cerrada, se volverá cada vez más difícil de sostener con el correr de los días. Ya hay numerosos reclamos concretos para que haya, en el corto plazo, una reapertura de las paritarias.
Es más, hay sectores que rechazaron desde el comienzo lo fijado en las paritarias de docentes y empleados estatales, donde se estableció un aumento de 19%, que se pagará en forma desdoblada. Entre ellos se encuentran los auxiliares de la educación que, organizados por el gremio Soeme, realizaron un paro de 72 horas la semana pasada en reclamo de un aumento no inferior a
$ 430, sin desdoblar. Y mañana podrían definir nuevas medidas de fuerza. Este sector es el más postergado dentro de la administración pública provincial, dado que las porteras, cocineras y ayudantes perciben, en promedio, haberes que rozan los $ 1.500, encontrándose así en situación de pobreza y, en muchos casos, de indigencia ante el avance de la inflación.
Además, empleados autoconvocados del IOMA, la UPCN disidente -11 de Septiembre- y profesionales de la obra social también definirían un cese de actividades esta semana, en caso de que no se den respuestas a sus demandas para que se reabra la paritaria sectorial y se fije un aumento superior al 19%. Todo indica que situaciones de este tipo comenzarán a multiplicarse en la Provincia.
El proceso inflacionario también impactará con fuerza en los sectores no sindicalizados de la Provincia, como la Policía y los agentes del Servicio Penitenciario, que comenzarán a percibir una mejora salarial muy similar a la de los empleados estatales.
Los gremios del sector privado también parecen estar tomando nota de esta situación. Por eso están reclamando aumentos salariales que al menos se equiparen con los índices de inflación. Un claro ejemplo lo representa la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que anunció que el martes próximo se decidiría un paro de actividades para el 9 de este mes si los empresarios no hacen una "oferta razonable" que, a los ojos del sindicato, implicaría un incremento del 25%. Protestas similares están realizando otros gremios.
De esta manera, pese a que el ministro de Economía, Amado Boudou, y los funcionarios que suelen actuar de voceros del Gobierno afirman casi a diario que no hay un proceso inflacionario y que "de ninguna manera haremos un ajuste", por lo que no recortarán ni sueldos ni jubilaciones, lo cierto es que la suba de los precios generalizada ya está ajustando el gasto público, los salarios públicos y privados, las jubilaciones, los planes sociales y los costos empresarios.
El economista Manuel Solanet dijo a Hoy que "los gremios ya han tomado nota de cuál es la verdadera inflación que va a estar entre el 20 y el 25% anual, por lo que los reclamos salariales van a partir de una base más alta y los que ya recibieron aumentos inferiores van a reclamar más". El consejero académico de FIEL consideró que "lamentablemente estamos en una carrera de precios y salarios en la que hay una indexación implícita". Para Solanet, "después vienen los aumentos preventivos, porque al aumentar los salarios suben los costos y los empresarios se anticipan a los gastos, esto ya lo hemos vivido en otras épocas".
En los últimos 12 meses, a febrero, los precios minoristas medidos por los institutos provinciales oscilaron entre el 20% y el 24%. Pero si se proyectan los últimos 3 meses, la suba asciende a más del 30%. Esta aceleración de precios fue más fuerte en los alimentos, se extendió al resto de los bienes y a los servicios, y amenaza con continuar por la propia lógica de la propagación inflacionaria. Para marzo se estima que los precios minoristas subieron en el orden del 2%, lo que sumaría un 7% en los tres primeros meses de 2010.
Este encarecimiento ya provocó un deterioro en el poder de compra de los asalariados, jubilados y beneficiarios de planes sociales y licuó una parte de la nueva asignación por hijo. Y si bien de tanto en tanto hay aumentos en los salarios en el sector privado (cada 4 o 6 meses, según los convenios, con subas escalonadas) o en las jubilaciones (cada 6 meses), los precios aumentan día a día y semana a semana.
Se reúne la CGT
El consejo directivo de la CGT se reunirá mañana para analizar cómo seguirán las luchas por mejoras salariales en todos los sectores ante el avance de la inflación, que afecta principalmente a los alimentos y erosiona el poder adquisitivo.
El objetivo de la central obrera que dirige el camionero Hugo Moyano sería ratificar el pedido de mejora salarial del 25% para todos los sectores, respaldando el reclamo en la necesidad de sostener el poder de compra ante el avance de los precios. Con Moyano a la cabeza, la CGT viene insistiendo desde hace varias semanas en que el país está sufriendo un importante proceso inflacionario, lo cual ya desembocó en fuertes cruces con ministros del Gobierno.


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