Acuerdo tras 6 horas de febriles negociaciones entre empresarios y gremialistas para fijar el nuevo piso
A diferencia de lo que ocurrió en anteriores oportunidades la diferencia no se pagará en forma escalonada, sino en una sola vez.
Con esta modificación, el tope para el cobro de las asignaciones familiares pasará a 6.200 pesos.
La CGT y la CTA pretendían llevar de 1.840 a 2.600 pesos el salario, mientras que la UIA y otras cámaras aceptaban elevarlo sólo hasta 2.189 pesos.
Con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a la cabeza, sindicalistas y empresarios iniciaron el encuentro poco después de las 15 en el piso 18 del edificio de Alem al 600, pero rápidamente pasaron a un cuarto intermedio hasta las 17 a raíz de las considerables diferencias entre las partes.
En esa primera reunión, la CGT de Hugo Moyano y la CTA de Hugo Yasky --a la central de Pablo Micheli no le fue permitido el ingreso-- pidieron un incremento del 41 por ciento.
Mientras que los empresarios, representados por la UIA, la CEEN y otras cámaras, aceptaron subir el haber mínimo un 18 por ciento.
Ante la intransigencia del diálogo, las autoridades decidieron proponer un cuarto intermedio en la negociación para intentar reanudarlas a las 17 y amenazaron con laudar en las negociaciones y establecer por decreto el sueldo mínimo.
Desde el 2003, el ministerio de Trabajo convoca año tras año al Consejo del Salario para establecer un haber mínimo que sirva de guía para muchos gremios.
En el último acuerdo que llevó el piso salarial a 1.840 pesos, contó con la presencia de la presidente Cristina Kirchner, quien sumó su firma al acta.
Al promediar las negociaciones, el titular del gremio de los judiciales y secretario de la CGT, Julio Piumato, consideró que los empresarios estaban "duros" para aceptar un acuerdo.
Por su parte, el lider de la CTA, Hugo Yaski, explicó que con la CGT decidieron "unificar el reclamo de un salario mínimo en 2.600 pesos, aunque nosotros pretendíamos 2.700 pesos".






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