Salamemingue mostró su clase

El zaino sanjuanino llegó con una gran foja para participar en el Gran Premio Patrono Santiago. Se aclimató y, bajo la monta de Carlos González, barrió con sus competidores para quedar muy cerca del récord.
El clásico del turf mendocino, el Gran Premio Patrono Santiago, que cada año convoca multitudes, tuvo una disputa a la altura de su historial y el zaino llegado de San Juan –pero nacido en Brasil– Salamemingue les tiró al resto de los competidores todos sus pergaminos y su chapa de ganador.

El pensionista de Oscar Rébora en el stud Del Valle, de la vecina provincia, llegó con los laureles de cuatro triunfos en los hipódromos centrales (uno en Palermo y tres en La Plata) y ganó en gran forma la prueba de 2.200 metros, dejando a tres cuerpos a su comprovinciano Golden Success y quedando a un quinto del récord de la distancia.

El plan de trabajo de los sanjuaninos fue perfecto: llegaron tres semanas antes de la carrera, para aclimatarse y tomarle el pulso a nuestra máxima arena hípica, que según el propietario, Miguel Villalba, “es complicada, por el repecho que tiene”, refiriéndose al desnivel entre la recta opuesta y la principal, que le deja una subida en la curva final.

La carrera

La afición local tenía todas sus expectativas puestas en el joven crédito local, Primer Amigo, que tiene los antecedentes de haber sido el mejor potrillo del 2010 y ganador, esta temporada, de los clásicos Vendimia –segundo en importancia de nuestro turf– y 25 de Mayo.

Con su gran corazón, el tordillo montado por Cristian David López, pensionista de Abrales en el stud Don Valentín, salió a hacer su carrera y desde el inicio se cortó en la punta con la compañía de las “damas” de la carrera, la zaina Rivera Di Roma y la jocketa puntana Miriam Ávila, alternándose ambos en la punta hasta promediar los últimos 700 metros, en la “curva del gas”, donde no pudieron aguantar el ritmo del lote perseguidor, comandado por Ring Tone y Vasko Caribeño.

Sin embargo, al ingresar en la recta final, los sanjuaninos se lanzaron y tomaron el control con Golden Success adelante hasta los 400 metros, donde Salamemingue lo pasó y se fue, sobrado, a buscar el disco y el triunfo, que llegó con un tiempo de 2 minutos y 16 segundos, apenas un quinto por debajo del récord marcado por Sir Violet (2m15s4/5) en la década del ’70.

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