Se duplicaron en los últimos ocho meses. Entre febrero y este mes abrieron 14, según un relevamiento. Y también creció un 46% la venta ilegal realizada por manteros. La avenida Avellaneda, en Flores y Floresta, sigue siendo la más afectada.
El informe, difundido ayer, sostiene y advierte que pese a que la desocupación de la peatonal Florida a principios de enero alivió y fue un avance concreto, en el tercer mes del año se detectaron 240 puestos nuevos de manteros y 14 nuevas saladitas con un promedio de 95 stands de venta ilegal cada una. Estos predios no sólo están en plena vigencia sino que incluso se duplicaron en un plazo de sólo ocho meses , cuando pasaron de ser 30 a sumar 61 .
Para la CAME, el crecimiento se da, sobre todo, porque muchos de los puestos que salieron de las calles a partir de los mayores controles se reubicaron en predios informales para seguir vendiendo sus productos. También se puede entender en la vuelta de la actividad a Buenos Aires tras las vacaciones.
Y el fenómeno impacta porque mueve millones: con 3.182 locales detectados en marzo, se estima que la ganancia en negro llegó este mes a $ 160,2 millones. Si a esa ganancia se le suma la recaudación de los 2.641 manteros relevados, la cifra llega a $ 212,6 millones. Un promedio de $ 8,5 millones por día.
Los cálculos surgen de un estudio que se hizo entre el 12 y 19 de este mes con 17 coordinadores distribuidos en las principales avenidas de la Ciudad. Según esos resultados, la calle Avellaneda volvió a ubicarse al tope de la venta ilegal con 825 vendedores, 79 más que en febrero. Esa cantidad representa el 31% de los puestos informales en Capital. La segunda zona de mayor presencia (23,8%) fue Once, con 629 manteros (42 más que en febrero). En tercer lugar figuró Liniers, con 196 manteros, que fueron 64 menos que en febrero.
En cuanto a los rubros, el más visto en el mercado ilegal fue otra vez la indumentaria (en general mercadería falsificada), con 2.986 puestos (589 manteros y 2.397 en saladitas). Según estimaciones, ese rubro facturó $ 158,1 millones durante el mes y representó el 74,3% de las ventas informales totales. Son cifras que subieron a partir de la apertura de nuevas saladitas. El segundo rubro en ventas fue zapatería, con 442 puestos (25 más que en febrero y 204 en saladitas) y una facturación mensual de $ 18,5 millones. En tercer lugar quedó lencería. Con 504 puestos (183 más que en febrero) acumuló ventas por $ 9,2 millones. Según el informe, fue notorio el crecimiento de ese rubro, sobre todo en la vía pública.
En enero último, un gran despliegue de inspectores de la Ciudad y de efectivos de la Policía Metropolitana impidió que los manteros, que llegaron a ser 800 en diciembre, volvieran a instalarse sobre la peatonal Florida. Desde entonces la calle, donde los comerciantes denunciaban competencia desleal, volvió a recuperar su espacio público .
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