El integrante de la Comisión de Viviendas como Secretario General de la CGT, Humberto Salaberry, dijo que "el proceso fue transparente. Lo nuestro se refirió a las que se sortearon, y el problema surgió con las 144 que se adjudicaron en forma directa por parte de la municipalidad, en base a estudios realizados por la Secretaria de Acción Social. Esto ocurre porque hay 300 casas a entregar y las necesidades son por 600.
La decisión de darle las llaves para que los adjudicatarios ocupen sus casas, aún sin terminar, fue de la Municipalidad", aclaró.
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