Si bien no es obligatorio, forma parte del ciclo lectivo de Córdoba. Los padres se quejan porque sus hijos quedaron fuera del sistema. Dicen que falta inversión en infraestructura por parte de la Provincia
Carlos Godoy, uno de los papás preocupados por esta situación dijo: “En octubre del año pasado anoté a mi hijo en cuatro colegios de la ciudad.
En diciembre me enteré que quedó afuera de todos por falta de cupo, por eso hoy mi hijo no está yendo a la escuela como yo quería. Este no es un problema particular, se repite en muchos otros casos de chicos que no pueden empezar en la salita de 4 porque no hay lugar”.
Godoy aseguró además que al final del año pasado se dirigió a la delegación del Ministerio de Educación en la ciudad, donde le prometieron una solución aunque, según dijo, nunca llegó. “Hace unos días volví al Centro Cívico a preguntar cómo iba a ser este año con el tema de las inscripciones porque seguramente se va a dar el mismo problema y en 15 minutos un funcionario del lugar llamó a un colegio para que le dieran un lugar a mi hijo, o sea me solucionaron el problema a mí pero no al resto de los padres que están esperando poder mandar sus hijos al jardín
que según vi en una planilla son cerca de 300”, aseguró el hombre.
A todo esto, Godoy renunció a ese banco al asegurar que se lo dieron “corruptamente” y que dejaron afuera a otro chico que estaba en la lista de espera “sólo por un llamado de arriba”.
Los padres manifestaron además que se nota una “falta total de inversión de parte de la Provincia” en la infraestructura de las escuelas. En ese sentido Godoy aseguró: “Yo quise que me hijo hiciera la sala de 4 porque es importante para él y me encuentro con que no hay aulas, no hay jardines, Proxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 alcanzan y lo peor de todo es que no se construyen nuevos. No hay plata para la educación pero para hacer recitales sí”.
Mientras tanto, alguno de los chicos que no pudieron acceder a un lugar en los jardines de Río Cuarto, han encontrado un lugar de contención en
la vecinal Roque Sáenz Peña, donde se dictan diferentes actividades para incentivar su desarrollo. Aunque, por supuesto, estas tareas no se pueden enmarcar dentro del nivel académico del alumno porque son cursos de carácter informal.
Sobre ese último aspecto, Carlos Godoy dijo: “Por suerte el presidente de la vecinal no nos dio la espalda como sí lo hizo el gobernador. No queremos que sigan haciendo política con nuestros hijos, primero construyan las escuelas y después saquen una ley”.
Inversión y voluntad política
Inversión y voluntad política parecen ser los dos conceptos clave que sirven como explicación a la situación manifestada por los padres. Según una docente del nivel preescolar hace años que la Provincia no amplía los jardines que existen en la ciudad, y mucho menos, construye nuevos.
“La ley marca que un curso debe tener como máximo 30 chicos, con lo cuál no se puede hacer magia para que sean más. Por ejemplo en nuestra escuela en la actualidad hay el mismo número de salas que cuando se inauguró el jardín hace una buena cantidad de años”, aseguró la maestra.
En coincidencia con los padres, la educadora remarcó que “no hay salas” y dijo que aquellos chicos que este año no ingresaron a la de 4 años tendrán inconvenientes para hacerlo en la de 5 porque “se le suman a los que ya vienen del año anterior”.
“No creemos que el gobierno tenga voluntad política en este tema porque si hablamos de obligatoriedad en la sala de 4, hablamos de inversión en infraestructura y de la contratación de más docentes”, dijo la educadora.
De acuerdo a los datos aportados por personas relacionadas con la educación, la cifra de chicos que pueden haber quedado afuera de la sala de 4 llegaría a los 70 aproximadamente.
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