El primero irá por la reelección, mientras que el segundo quiere convertirse en el hombre que nutra a la vecina población de nuevas obras y servicios de aquí a los próximos cuatro años. La votación se realizará el domingo bajo sistema electrónico.
DEMOCRACIA habló con los dos postulantes, quienes afirmaron tener una buena relación entre sí pero que se sienten movilizados por el deseo de nutrir al pueblo de servicios más completos y obras que hoy le faltan.
Castrillón destacó los avances alcanzados al cabo de su mandato, al exponer que cuando asumió “la delegación no existía y se la armó de cero en un lugar que estaba abandonado”.
A eso le sumó que “en la sala de primeros auxilios se realizó un a ampliación muy importante, se concretó la iluminación y forestación del acceso al pueblo, se extendió el servicio de agua potable en cerca de 2.600 metros, hicimos el reafirmado de las calles cerca de la escuela y se incorporó un tractor para las tareas de limpieza”.
En cuanto a los aspectos que se encuentran en el “Debe”, el actual representante de los saforcadenses expresó que el mayor déficit está en los recursos humanos y técnicos para efectuar las tareas de limpieza y el arreglo de calles.
Puntualmente, reclamó que “nos falta por lo menos un tractor más para complementar con el que tenemos y la incorporación de uno o dos obreros que se sumen a los dos de que disponemos en la actualidad, ya que en este momento nos estamos arreglando con una mano de obra limitada para los cortes de pasto, podas y demás actividades, y no podemos cumplir en tiempo y forma la demanda de la comunidad”.
Entre los proyectos de cara a un eventual segundo período de conducción, Castrillón adelantó que “queremos poner toda la señalización de calles y continuar extendiendo la provisión de agua potable y cloacas”.
Ponce quiere confort y seguridad
“Para mí es todo nuevo”, avisó Antonio Ponce, cuya aspiración es que Saforcada sea un lugar confortable y seguro. “Sabemos que nuestra capacidad de ejecutar depende mucho de los recursos que nos otorgue el municipio, pero creo que la función del delegado está en gestionar para que esas provisiones nos lleguen”, expresó.
Más allá de que opta por no criticar la gestión de Castrillón, Ponce reveló que busca corregir algunas cuestiones que no están del todo claras. “Por ejemplo, en la sociedad de fomento no está habilitado el salón y no sabemos porqué; por otra parte, en las últimas semanas se han vendido muchos lotes y está yendo a vivir mucha gente desconocida. No se sabe quién está atrás de ese negocio y eso empezó a generar malestar en los habitantes del pueblo”, relató.
Ponce coincidió con Castrillón en que una de las falencias más importantes de la actualidad de Saforcada es lo acotado del material para realizar tareas generales de higiene. Al respecto, prometió que será una de las primeras cosas que planteará ante el Intendente. “Queremos vivir en un lugar limpio y seguro”, resumió.
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