Días de saco, incertidumbre y revuelto Gramajo

Por Félix Sammartino

Entre las alternativas que brinda el menú del restaurante central de Palermo, la elección del plato de entrada es simple: especial revuelto Gramajo, como para estar a tono con el lugar

Mientras llega el mozo se puede observar cómo las otras mesas del pabellón de estilo francés se van completando de empresarios, productores, industriales, banqueros, dirigentes, políticos, legisladores, gremialistas y periodistas, lo que convierte a este lugar en el punto de encuentro de mayor relevancia de la semana. Si la exposición de Palermo hizo méritos a lo largo de su historia como para que se la considere la mayor caja de resonancia del campo en la ciudad, su restaurante central le brinda un servicio inestimable. Claro, vale aclarar que no estaban todos. A pesar de los llamados a la unidad y las declaraciones sobre las ventajas "de trabajar juntos", los funcionarios nacionales volvieron a registrar un 100% de ausentismo.

Al iniciar el almuerzo, los comensales intercambian opiniones de la forma más liviana y amena posible. ¿Qué mejor entonces que traer a cuento la serie de gags e incoherencias que generan a diario las trabas a las importaciones? La anécdota mejor contada fue sin dudas el largo calvario que sufrió una multinacional de productos eléctricos de alta gama que no pudo cambiar su razón social para exportar pollos y legumbres. Lo objetaron desde su casa matriz hasta la burocracia del Estado, a pesar de tener el visto bueno del secretario de Comercio, Guillermo Moreno. "Se la pasan corriendo el arco, siempre aparece una última objeción. No hay un patrón de comportamiento, todo es arbitrario", concluyó el más efusivo con la copa del malbec.

Al llegar el plato principal, el tournedo de lomo, que reemplazó al tradicional asado con cuero (aducen que fue porque los viejos se la pasaban despotricando que no era como el de antes y los jóvenes rechazaban esa carne que venía con pelos), la conversación perdió el humor.

Los tres años de inflación en los costos y un dólar que dejó de ser competitivo hacen sonar la alarma de muchas actividades que sufren un progresivo deterioro económico y financiero.

En voz baja, el fabricante de maquinaria admitió que los daños de la seca sobre el bolsillo y el ánimo de los productores son más grandes que lo estimado y confesó: "Desde que arrancó 2012 estamos vendiendo la mitad de lo que facturábamos el año pasado y con la exportación tratamos de cumplir con lo mínimo porque trabajamos a pérdida. El incremento de costos totales, en dólares, entre junio de 2008 y junio de 2012 ha sido del 48%". Semanas atrás los fabricantes de maquinaria agrícola le entregaron a Débora Giorgi, ministra de Industria, un documento donde consignan que a junio de este año "la situación del sector es sumamente crítica". Y diagnostican que de no revertir la tendencia observan como inminente medidas que afectarán al empleo.

A su turno, el feedlotero dio cuenta de que en el término de los últimos cuarenta días su negocio se le achicó en un 30%. "El novillo gordo que vendemos pasó de 13 a 11 pesos, el ternero se puso más caro y sufrimos la suba inflacionaria de costos."

Bastó que alguien de la mesa mencionara al maíz para que el engordador a corral levantara la vista y se quedara sin palabras. Sólo alcanzó a musitar: "Los avícolas van a estar más complicados que nosotros". En efecto, casi el 80% de la alimentación de los pollos es maíz para una actividad que no está para recibir malas noticias, debido a que camina por el estrecho desfiladero que le impone exportar con un dólar no competitivo. "Salvo excepciones, volvemos a estar caros en nuestras cotizaciones", afirmó Roberto Domenech, presidente de CEPA, en el Día de la Avicultura. Hoy, la exportación participa nada menos que del 18% de lo que se produce. Sí o sí esas toneladas de pollos deben ubicarse en otros países para no provocar un derrumbe del mercado interno.

Para colmo, se abren grietas en el sistema integrado de granjas avícolas. El descontento entre los 4000 productores entrerrianos y bonaerenses se debe a que el sistema en el que los frigoríficos les proveen el alimento balanceado, el gas y los servicios sanitarios los convierte en simples prestadores de servicios que encima no fijan sus precios.

La suba del maíz también puso incómodo al comensal lechero, que ya tiene decidido para el 2 de agosto bloquear una planta láctea si no se anuncia un incremento en el precio de la leche. Reclama un 15% sobre el precio de diciembre.

A los postres, llegó el cálculo optimista del agricultor: "Esta vez no hay que pasar el invierno, sino llegar a abril de 2013. Una mayor cosecha por el efecto Niño y mejores cotizaciones por la seca en Norteamérica son por lo menos 7000 millones de dólares más de ingresos a la economía". Al resto de la mesa, el plazo le resultó demasiado largo. ¿Atravesar otro desierto antes de ver una nueva promesa?

RESUMEN

26%

de la cosecha en EE.UU.

En estado bueno a excelente

LA FRASE

"La oposición de este gobierno es la economía, y la otra oposición la vamos a armar nosotros"

Gerónimo Venegas

Secretario general de Uatre.

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