La Municipalidad hace 4 años agrandó la avenida Jujuy, entre Urquiza y San Martín, y afectó a los comercios de la cuadra.
En 2010 la Municipalidad de Salta decidió achicar la vereda de la calle Jujuy, entre Urquiza y San Martín, con el fin de evitar el cuello de botella que se generaba por la cantidad de vehículos que diariamente pasan por allí.
La importancia de esta calle reside en que se trata de la principal avenida que conecta la zona norte con la sur, y es una de las arterias más transitadas de la zona del macrocentro.
En aquella oportunidad la vereda se reconstruyó, incluso en la zona se reinstalaron cloacas y redes de agua.
Quienes consideran que el municipio tendría que haber expropiado los metros que arrancó de vereda decidieron presentarse en la Justicia para que pague lo que le correspondería.
“La Municipalidad sostiene que no nos tiene que indemnizar porque la vereda le corresponde a ella y no a los vecinos, pero sostenemos que eso no es así”, dijo Miller.
“La obra se realizó hace un par de años, pero nunca tuvimos respuestas valederas. Nos afectó porque nos sacaron varios metros y en esta cuadra hay varios comercios perjudicados”, explicó a El Tribuno un vecino de la cuadra.
Lo cierto es que la vereda quedó notablemente reducida en comparación con la amplitud de la que gozaba unos años atrás, pero la circulación es un tanto más rápida, luego de la ampliación.
Un problema viejo
Son reiteradas las quejas de los vecinos por el estado de muchas veredas en la ciudad. Por ejemplo, en la calle Vicente López al 900 los vecinos reclaman porque la construcción de un edificio nuevo acortó la vereda de tal modo, que les resulta difícil transitar por allí, ya que tienen que bajar a la calle para sortear ese tramo y luego subir a la vereda.
Así lo establece la ordenanza municipal número 5.786 que data del año 1986. Las veredas o sendas peatonales que se encuentren deterioradas por falta de mantenimiento, o que tienen baldosas en mal estado o rotas total o parcialmente, deben ser restauradas por los vecinos mismos, es decir, por los propietarios de la vivienda que tienen en frente a la vereda.
Conforme a la información provista por el municipio, las faltas más comunes que se observan en las veredas de la ciudad tienen que ver con la colocación de pizarras o carteles de comercios en el suelo. Inclusive hay veredas levantadas y deterioradas por las raíces de los árboles.
Los restos de construcciones también son frecuentes y hay montículos de arena y cemento en distintas cuadras.
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