La presencia de algas en el dique Paso de las Piedras, principal fuente de abastecimiento de la ciudad, volvió a afectar la calidad del servicio domiciliario.
La empresa Aguas Bonaerenses SA (ABSA) dispondrá desde la semana próxima varios puntos de abastecimiento alternativos de agua mediante tanques y camiones cisternas, en respuesta al mal olor y sabor que presenta el líquido de red como consecuencia de la presencia de algas en el embalse del complejo hídrico de Paso de las Piedras.
La medida fue solicitada ayer a las autoridades locales de la prestataria por el intendente Gustavo Bevilacqua y el secretario de Obras y Servicios Públicos, Rubén Valerio, a partir de las quejas manifestadas en las últimas horas por parte de los usuarios.
Los tanques y camiones se ubicarán en las delegaciones municipales --por una cuestión de seguridad-- y tendrán agua extraída de los pozos propios que la compañía posee en Cabildo.
También se indicó que siguen estando disponibles los surgentes reacondicionados por ABSA ubicados en el Parque de Mayo, en la esquina de República Siria y D'Angeli, y en 9 de Julio entre Enrique Julio y 17 de Mayo.
Al termino de la reunión que tuvo lugar en dependencias de la secretaría de Obras Públicas, el gerente regional de la empresa, ingeniero Antonio Ferrara, manifestó a "La Nueva Provincia" que más allá de las condiciones mencionadas, el agua de red es "perfectamente potable y consumible".
Ferrara explicó que las malas condiciones se deben a la cantidad de algas presentes en el agua que se recibe desde Paso de las Piedras la cual, según afirmó, representa el 70% del volumen que ABSA vuelca en la red.
A ese líquido se le aplica, en la planta potabilizadora Patagonia, la máxima cantidad posible de carbón activado --"lo recomendado por nuestros profesionales del área de calidad"-- a pesar de lo cual no se logra quitar en su totalidad el olor a gamexane que tantas quejas genera.
En este punto, Ferrara mantuvo sin embargo una posición crítica en relación a las manifestaciones de los consumidores, al asegurar que las mismas resultan "subjetivas".
"El olor y sabor que se percibe es un poco subjetivo: no todos los vecinos lo sienten de la misma manera", aseguró.
Si bien reconoció que en algunos sectores esas condiciones pueden resultar más intensas, dio como ejemplo su propia condición de usuario. "Yo tomo agua de la canilla y preparo mates y no le encuentro ningún sabor especial", dijo.
"Muy elevada". Ferrara reconoció que la actual floración algal del embalse es "muy elevada", aunque esperable para las actuales condiciones del sistema.
"No podemos olvidar que el lago tiene una cota muy baja como consecuencia de la sequía, con lo cual la presencia de algas se hace más notoria", explicó.
Asumió incluso que las consecuencias podrían ser más serias si no se contara con el aporte de "poco más del 30% del caudal" proveniente de las denominadas fuentes alternativas, como son los pozos del Bajo San José, los pozos de Cabildo y las tomas superficiales del arroyo Napostá y el río Sauce Grande.
Por último, anticipó que la calidad del agua se mantendrá mientras siga la floración algal, la cual es imposible de magnificar en cuanto a su duración.
La única mejora concreta que se puede lograr podrá verificarse recién dentro de dos años, cuando ABSA termine de incorporar un nuevo sistema de tratamiento de algas --floculación/floración-- en su planta potabilizadora. Del mismo se ha licitado el mes pasado la primera de sus cuatro etapas, con una inversión de 7 millones de pesos sobre los 41 que demandará la obra.
De la reunión también participaron Erica Takla, encargada local de prensa de ABSA, y Miguel Francini, del área de control de procesos de la prestataria.
"Obligación". En tanto, tras un encuentro mantenido con Bevilacqua y el gerente regional de ABSA, Antonio Ferrara, el concejal Manuel Mendoza (Frente Amplio Progresista) aseguró ayer por la tarde que ABSA se comprometió a entregar agua en buenas condiciones en un lapso de seis horas.
"Tiene la obligación de brindar un servicio óptimo por el cual nos cobra todos los meses. El problema de las algas, el mal gusto, el olor, es un tema que debe resolver ABSA y es una obligación del Ejecutivo municipal exigirle a la empresa respeto por los bahienses y la adecuada prestación del servicio", sostuvo.
Reservas
156,50
metros sobre el nivel del mar era ayer la cota del embalse Paso de las Piedras, un metro y medio por debajo de los 158 necesarios para salir de la emergencia hídrica.
Declaraciones "desacertadas"
El gerente regional de ABSA, Antonio Ferrara, calificó de "desacertadas" las declaraciones realizadas el pasado miércoles a LU2 Radio Bahía Blanca por la responsable de la Autoridad del Agua (ADA) en nuestra ciudad, ingeniera Marta Crisafulli, quien aseguró que la cantidad de algas presentes en el embalse de Paso de las Piedras "exceden el nivel aprobado por la Organización Mundial de la Salud".
Si bien Crisafulli explicó que el porcentaje es menor que el registrada el verano pasado y habitual para la época estival, su afirmación causó alarma.
"Creo que son declaraciones desafortunadas, porque sugieren que el agua que se consume en Bahía Blanca es de mala calidad. Lo cierto es que ABSA monitorea de manera permanente el líquido que entrega y el mismo es totalmente apto para el consumo", explicó.



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