Rutas peligrosas: obras paralizadas y fuertes reclamos

La protesta de vecinos de Areco por la Ruta 41 reavivó la polémica por el mal estado de los caminos bonaerenses
El martes pasado, durante más de once horas, decenas de vecinos de San Antonio de Areco mantuvieron cortada la Ruta Provincial 41, que une a esa ciudad con San Andrés de Giles, en reclamo por el “pésimo estado” de la calzada y los repetidos accidentes mortales que se registraron allí en los últimos meses.

Los manifestantes denunciaron que el camino no recibe reparaciones ni mantenimientos desde hace mucho tiempo. “Hace siete u ocho años pavimentaron parte de la ruta, pero nada más. Los pozos tienen 40 centímetros de profundidad, la ruta está sin señalizar y sin iluminación”, aseguraron desde el piquete.

La protesta sólo se levantó luego que desde el gobierno provincial anunciaran que a partir de esta semana se iniciarán los postergados trabajos de refacción de la calzada, que demandarán unos 180 días y costarán unos 11,5 millones de pesos.

El piquete de los vecinos de Areco reavivó en los últimos días la polémica por el mal estado de las rutas provinciales y el retraso en las obras viales por parte del gobierno bonaerense.

La semana pasada, cinco intendentes pidieron al Gobierno que no abandone los trabajos sobre la Ruta 65. “Las empresas se retiraron por falta de pago”, dijeron

A lo largo de los casi 11 mil kilómetros de rutas provinciales, los problemas más comunes son la abundancia de baches, la falta de señalización y demarcación, la falta de luminaria, los mínimos controles de los transportes pesados, las ondulaciones en la superficie, los desniveles de asfalto y las banquinas con imperfecciones.

El panorama sumó un elemento de preocupación luego de que desde la administración de Daniel Scioli se admitiera que, como consecuencia de la delicada situación financiera que atraviesa, este año se deberán postergar buena parte de las obras públicas proyectadas por falta de presupuesto.

Mientras los accidentes viales siguen cobrando vidas en los caminos bonaerenses, intendentes de varios distritos del interior y legisladores opositores reavivaron en los últimos días los planteos para que el gobierno provincial avance en las obras viales.

La semana pasada, un grupo de intendentes de distritos del centro bonaerense reclamaron al Ejecutivo precisiones sobre el avance de los trabajos viales en la Ruta 65 ante la posibilidad de que las obras sean suspendidas en medio de la delicada situación financiera.

“Nos enteramos que las empresas que realizan las obras están en proceso de retiro por falta de pago”, puntualizó el jefe comunal de Daireaux, el radical Esteban Hernando. Los trabajos totales previstos demandarían 66 millones de pesos, aunque el conflicto puede destrabarse “por mucho menos”, según indicaron.

La Ruta 65, estratégica para la conexión entre distritos como Nueve de Julio, Guaminí y Bolívar, entre otros, ya había sido escenario de un reclamo similar al que esta semana se registró en San Antonio de Areco. El año pasado, vecinos autoconvocados de ciudades de la zona centro de la Provincia cortaron la calzada para reclamar trabajos de repavimentación, bacheo, señalización e iluminación, ante la reiteración de accidentes.

ESTIMACIONES

Las rutas 41 y 65 forman parte de un largo listado de caminos provinciales en mal estado. Según estimaciones de legisladores opositores, hay 13 rutas con trayectos “en estado deplorable” que requieren obras urgentes. Además de esas dos mencionadas, la lista incluye a la 6, la 31, la 86, la 46, la 32, la 51, la 85, la 60, la 74, la 88 y la 47.

A través de un proyecto de declaración, el diputado del bloque Unión Celeste y Blanco Mauricio D’Alessandro reclamó al gobierno que se realicen “de manera urgente las tareas tendientes a mejorar el estado deplorable en el que se encuentran” esas rutas “con el fin de garantizar la seguridad de los que las transitan”.

Al mismo tiempo, D’Alessandro expresó “una fuerte preocupación ya que el lamentable estado de estos trayectos son de público conocimiento y a pesar de los innumerables reclamos emitidos por parte de los vecinos y de este Cuerpo no existen respuestas efectivas por parte del Ejecutivo para solucionar este tema”.

De ese listado, la Provincia sólo avanzaría con trabajos de reparación en la Ruta 41, eje de los últimos reclamos, y la estratégica Ruta 6, que conecta los puertos de Berisso y de Zárate a través de 15 distritos.

Las obras en la Ruta 6, postergadas desde hace décadas, estarían garantizadas a partir de que se financiarán con la emisión de un bono por parte del Estado provincial que tomarían las mismas empresas constructoras. Con todo, y pese a los anuncios, todavía no se sabe cuándo comenzarán los trabajos.

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