Durante la tarde de ayer volvió a ser clausurado el paso de vehículos por la ruta provincial 92, entre Añatuya y Colonia Dora, debido a una nueva rotura sobre un tramo que había sido reparado el lunes, luego de que la presión del agua desbordada del río Salado destruyera casi cinco metros de pavimento. Recién caída la noche y tras un intenso trabajo, pudieron habilitar nuevamente el paso, sólo para rodados livianos.
A menos de 2 kilómetros del cruce con la ruta nacional 34 se produjo una abertura y la fuerza del agua hizo que se fuera extendiendo hacia una de las banquinas y amenazaba con abrir de extremo a extremo la calzada, según informó la policía.
De inmediato, personal de Recursos Hídricos y de Vialidad inició el taponamiento con bolsas cargadas con piedras para impedir mayores derrumbes y contener el líquido que pugnaba por dañar aún más la estructura. Hoy continuarán reforzando el sector.
La abertura se habría producido por la fuerza con que pasaba el agua por debajo de una alcantarilla que había sido reforzada el lunes. También suponen que afectó el asentamiento provocado por el tránsito de vehículos.
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