Mientras tanto, en lo que es la parte de tierra entre Rojas y La Angelita, se avanza velozmente con la instalación de los suelos de cal y de cemento, etapa crucial de la obra, previa a la imprimación y al asfaltado - Alquimaq está volcando en los trabajos todo su equipo, incluyendo máquinas de última generación - Brindó precisiones el ingeniero Damián Galdame
En una visita que realizamos ayer tanto al centro operativo de Alquimaq, como al obrador en sí, pudimos apreciar una intensa actividad, dado que, sobre todo en lo que se refiere a la parte de tierra de la traza, se está en las etapas más cruciales, como lo es la instalación del suelo cal y del suelo cemento, a lo cual seguirá la imprimación y el asfaltado final.
Paralelamente, se está preparando la ejecución de la última alcantarilla transversal que resta construir, a la altura de Sol de Mayo, lo cual es una obra muy compleja, ya que se trabaja sobre cotas muy precisas, mientras que aún deben ejecutarse unas veinte alcantarillas longitudinales, que marcan el acceso a distintas explotaciones sobre el recorrido de la ruta.
Un detalle importante es que en estos días está trabajando en el tramo de tierra de la ruta 45 una máquina de nuevo cuño, denominada "reclamadora", adquirida especialmente por Alquimaq para esta obra. Es un equipo de última generación, cuyo cometido es excavar y mezclar al mismo tiempo los suelos cal y cemento. Una hora de trabajo de este equipo cuesta la friolera de 800 pesos.
PRECISIONES
"Estamos en la parte más complicada de la obra. Para esto hemos traído un nuevo equipo, que se llama reclamadora, que posee cuchillas y regadores que trabajan al mismo tiempo. Las cuchillas pueden meterse hasta un metro en el suelo. Esta máquina se utiliza también cuando hay que romper losas de hormigón, por ejemplo. Es un equipo muy caro, que cuesta 800 pesos la hora", le explicó ayer a este diario, en nota realizada en el centro de operaciones de Alquimaq, el ingeniero Damián Galdame, a cargo de la obra.
Con respecto a los avances de los trabajos, "la obra marcha en tiempo y forma como lo habíamos planeado; los cálculos pesimistas de la lluvia no nos han afectado, y estamos en los cálculos optimistas", precisó, y anticipó que "para las próximas fiestas estará lista la cota de suelo cal, mientras que del otro lado (es decir desde La Angelita hacia Rojas) la subcontratista estará terminando los terraplenes hasta la otra mitad, por lo cual para fines de enero tendríamos listo el suelo cal y en febrero comenzaremos con el suelo cemento".
Esto es crucial porque luego viene la imprimación, que es una capa de asfalto con piedra de granulometría más gruesa, a lo cual seguirá un movimiento logístico fundamental, que será la venida a Rojas de la planta asfáltica de la empresa, a instalar en el mismo obrador. Este es un movimiento muy complejo, que demandará altos costos para su traslado, instalación y desinstalación. "Por esto tenemos que tener un avance de obra del 80 por ciento por lo menos", explicó Galdame.
Paralelamente, se está realizando la minuciosa excavación de la alcantarilla transversal que va a la altura de Sol de Mayo. Ya está preparada la empresa subcontratista y lista la armadura para el hormigón. Esta etapa de la obra implicará un corte total de la traza, aunque seguirá habiendo algún camino alternativo y deberá realizarse de manera muy precisa, ya que la excavación deberá realizarse a la medida precisa de la armadura de hierro.
"Si todo anda bien, tendríamos que estar asfaltando en marzo. Y esto es rápido: el asfalto se hace con un rendimiento de 500 a 800 metros diarios, por lo cual en dos semanas tendría que estar todo asfaltado", puntualizó. Y subrayó que "vamos bien, se está cumpliendo, y la empresa claramentee stá apostando a la obra, aportando estos equipos modernos".
Finalmente, Galdame indicó que con respecto a la repavimentación, la obra es mucho más sencilla, ya que sólo implica el fresado del pavimento actual y su reparación, como así también el saneamiento completo de los baches y roturas más graves.
RADIOGRAFÍA
DE UNA RUTA
El futuro asfalto de la 45 garantizará "de por vida", según Galdame, durabilidad y seguridad, aún con alta circulación de tránsito pesado.
El paquete estructural de la ruta se compone así: suelo seleccionado, suelo cal, suelo cemento, base negra y carpeta. El suelo seleccionado va compactado y con cierta humedad. Arriba va una capa de suelo, es decir suelo seleccionado mezclado con cal, en un espesor de 15 centímetros. Y a eso va otra capa del mismo espesor con cemento y suelo seleccionado. Cada parte demanda un tiempo de "curado", y cada capa, mediante el trabajo de la "reclamadora" forma parte de la anterior mediante mezcla, generando una unión sólida. Finalmente se coloca la capa negra o imprimación, que es asfalto pero con piedras grandes, y la capa de terminación.
Todo esto implica un espesor de casi sesenta centímetros, garantizando la capacidad portante del paquete estructural y la necesaria lisura para asegurar una correcta circulación.
"Es un paquete super resistente, para toda la vida, por más tránsito pesado que haya", puntualizó Galdame
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