La Ruta Nacional Nº 7, en obras, pero con demoras y promesas incumplidas

Diputados de la Unión Cívica Radical, entre los que se encuentran Ricardo Alfonsín y Ricardo Gil Lavedra, pidieron al Poder Ejecutivo Nacional informes sobre las obras realizadas o próximas a realizarse en la actual Ruta Nacional N° 7, dentro de la provincia de Buenos Aires.
El proyecto de resolución, uno de los tantos presentados sobre el tema por las distintas fuerzas políticas en los últimos años, tiene un párrafo saliente para los villeguenses porque hace referencia al accidente que le costara la vida a varios niños y adultos de Banderaló.

El lamentable suceso tuvo lugar cerca de Chacabuco, en los primeros días de noviembre, cuando una delegación del Club Juventud Unida regresaba de disputar encuentros amistosos con Racing de Avellaneda.

Los legisladores radicales reclaman precisiones sobre los siguientes puntos:

-Estado en que se encuentran los proyectos para concretar la Autopista Luján " Junín.

-En qué consisten y cuáles son las finalidades de las obras que se están ejecutando en Ruta 7, dentro del partido de Carmen de Areco.

-Tiempo de realización de cada una de las obras.

-Pliego de concesión de la Ruta N° 7.

-Cuál es el control del Estado nacional del mantenimiento que realiza la concesionaria.

Obra que se ejecuta

El tramo donde se está ejecutando la construcción de la doble vía está comprendido entre las ciudades de Luján (Km. 74) y San Andrés de Giles (Km. 105), enmarcado en el demorado proyecto de la Autovía Luján-Junín.

Con un retraso que supera los cuatro años, para 2012 está previsto la construcción de la autovía sólo en el tramo Luján-San Andrés de Giles, donde se hará una calzada adicional, una rotonda en el acceso a la localidad de Cortínez con un puente por sobre las vías del ex ferrocarril San Martín, una rotonda con puente a altura del acceso a Villa Espil y un intercambiador en el cruce de la Ruta Provincial 41. Algunas de estas obras comenzaron en junio del año pasado y tienen un plazo de duración de 36 meses.

Continuando con el trazado, entre Giles y Junín, apenas se hará un ensanche que llevará los 6,70 metros actuales a 7,30 metros -medidas mínimas establecidas por Vialidad Nacional para rutas nacionales- y se ampliarán las banquinas a 2,5 metros por cada lado. A todas luces, una obra menor y muy lejos de las expectativas que tienen los pobladores de Carmen de Areco y, sobre todo, Chacabuco y Junín, donde la realización de la autopista es un asunto prioritario para sus habitantes, quienes incluso llegaron a cortar la ruta tras sufrir importantes accidentes viales.

Esperanza y decepción

En el año 2006 fue creada la Comisión Regional y Permanente Pro Autopista Luján-Junín, que estaría a cargo de gestionar y realizar todas las acciones necesarias ante quien corresponda para lograr la construcción de la obra para la ruta nacional N° 7.

El 16 de agosto de 2007, el Poder Ejecutivo Nacional declaró "a través del decreto 1106- de interés público el objeto de la propuesta presentada por la empresa Homaq sociedad anónima, consistente en la construcción, mantenimiento, administración y explotación en concesión de un tramo de la Autovía Luján-Junín. Al mismo tiempo, instruyó al Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios a determinar la modalidad de contratación que corresponda.

Asimismo, la Dirección Nacional de Vialidad consideró que la alternativa de la empresa Homaq S.A. no presentaba objeciones técnicas y que la propuesta resultaba acorde con la política de desarrollo de la economía encarada por el Estado Nacional.

Un año más tarde, a partir de la resolución 68/2008 del Ministerio de Planificación a cargo de Julio de Vido- se llamó a licitación pública nacional e internacional por el plazo de 60 días para la construcción, mantenimiento, administración y explotación en concesión de un tramo de la actual Ruta Nacional Nº 7, comprendido entre las ciudades de Luján y Junín.

En segundo término, se organizó, a través del Organo de Concesiones Viales, la Comisión de Adjudicación, a los fines de la consecución y seguimiento del llamado a licitación integrada por intendentes, representantes de la Dirección Nacional de Vialidad, del Ministerio de Economía y Producción y del OCCOVI.

El 21 de septiembre de 2009, ediles y funcionarios municipales de la Región se reunieron en el Salón Azul del Concejo Deliberante de nuestra ciudad con el fin de discutir la extensión de la Autovía Luján-Junín hasta el límite con la provincia de San Luis.

A tales fines, se conformó una comisión permanente de trabajo conformada por representantes de los municipios de Leandro N. Alem, Junín, General Pinto, Florentino Ameghino, Diego de Alvear y San Gregorio.

De esta manera, se buscaba interesar al Congreso, Legislaturas provinciales y demás concejos deliberantes de los distritos intervinientes y estimular la participación comunitaria, teniendo en cuenta que contar con una autovía de estas características ayudaría no sólo a disminuir la cantidad de accidentes, sino a mejorar la calidad de vida de muchos ciudadanos.

En la oportunidad, el OCCOVI informó que "el proyecto fue elevado por el Gobierno nacional para interesar a alguna empresa privada, pero que la crisis mundial hace que las empresas internacionales no se presenten a licitación y tampoco haya firmas nacionales que deseen invertir en este tema".

En 2010, en una reunión celebrada en Chacabuco con representantes de los municipios y sociedades intermedias de distintas localidades de la Región, el director de Infraestructura, Lucas Olazagasti, anunció que la concreción del tramo de la autovía hasta Junín "se habría caído” señalando que la propuesta de la empresa privada incluía la imposición de un peaje progresivo y que el Gobierno Nacional no estaba dispuesto a concederle ese derecho.

En ese momento, se confirmó que la autovía de la Ruta 7 se construiría hasta la ciudad de San Andrés de Giles, ya que esas obras ya estaban autorizadas y estarían terminadas en un año.

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