Como estaba previsto, se reunieron ayer con el intendente Quiri los representantes de la UTE encargada de los trabajos, más funcionarios de Vialidad Nacional y Provincial - Desde Nación se ofrecieron el viernes amplias seguridades, con lo cual es inminente la reactivación de los trabajos
Tal reactivación puede considerarse, según trascendió ayer, como inminente.
Es que, tras lo que el intendente municipal de Rojas, Eduardo Quiri, le definió a este diario como "una muy positiva reunión", realizada el pasado viernes, las autoridades de Vialidad Nacional le brindaron a la UTE (unión transitoria de empresas) encargada de la obra de construcción de la ruta provincial 45, amplias seguridades con respecto a la sustentación financiera del proyecto.
Esto significa que, tras haberse cumplido el pago de las certificaciones atrasadas por avance de obra, la UTE integrada por Balsas Hermanos y Equipos e Ingeniería Civil, está en condiciones de relanzar los referidos trabajos.
Para tales fines, se esperaba que ayer se terminarán de cohesionarse todos los detalles en el marco de una reunión que se llevó a cabo en horas de la mañana, en el despacho del intendente municipal, con la presencia de los representantes de la UTE, y de funcionarios de las áreas técnicas y administrativas de Vialidad Nacional y de Vialidad Provincial.
En tanto, podemos confirmar que, en previsión de la reactivación de la obra, la UTE ya está realizando todas las tareas de ordenamiento adminsitrativo y de planificación en su obrador montado en el paraje Hardoy, en lo que es el tramo inicial a pavimentar.
ANTICIPO
En círculos cercanos al gobierno local se consideraba ayer, cuando la reunión estaba en pleno desarrollo, que la adjudicataria contaba con las seguridades que pretendía de parte de Vialidad.
Precisamente, el cometido de todas estas arduas gestiones fue la de establecer un marco de confiabilidad con respecto al punto crucial del proyecto: la continuidad, sin interrupciones ahora, en lo que se considera una etapa crítica, del flujo económico.
Esto analizaban ayer Eduardo Quiri, acompañado de su secretaria de Infraestructura, Ana Anderson, junto al ingeniero Carlos Guzzetti, inspector de obra de la 45 para Vialidad Provincial, los ingenieros Carlos Nicolari y Angélica Caro, de Vialidad Nacional y, por la UTE, Jorge Baldomá (Balsas Hermanos) y Cayetano Rodríguez Carmona (Equipos e Ingeniería Civil).
Básicamente, hay la intención de facilitar la posibilidad de que la UTE reciba un anticipo sobre los costos que deberán afrontarse a partir de ahora lo cual, se consideraba ayer, en principio no ofrecería inconvenientes.
REACTIVACIÓN
Eso es muy importante, porque los trabajos, ahora, ya cumplimentados los importantes movimientos de tierra del tramo entre Hardoy y La Angelita, se focalizarán en un reacomodamiento general más la instalación de los suelos cal y cemento, a lo que sigue el asfaltado. Y el asfaltado no se puede interrumpir, además de que su compra es cash, por ser derivado del petróleo.
Por ende, además del nuevo plan de trabajo proyectado, la intención es gestionar un anticipo que, como mínimo, permita planificar con cierto margen de maniobra para no correr nuevos sobresaltos.
En este marco, es importante señalar que cumplido el movimiento del suelo del primer tramo, que era el más complicado, y es el que va desde el paraje Hardoy hasta Sol de Mayo, más o menos, lo que viene ahora es una parte crucial de la obra, porque una vez reajustada las cotas de los suelos cal y cemento, la provisión de asfalto y hormigón no puede interrumpirse, y la UTE encargada de los trabajos debe adquirir esos materiales cash.
Para esto, entonces, debe mantenerse con fluidez la provisión de fondos, y en eso deberá mantenerse alerta el gobierno local.
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