Como estaba previsto, se reunieron con el intendente Quiri los representantes de la UTE encargada de los trabajos, más funcionarios de Vialidad Nacional y Provincial - Resta ajustar los últimos detalles
Concretamente, el jefe comunal -quien viene de mantener una crucial reunión este martes con su secretaria de Infraestructura, Ana Anderson, el ingeniero Carlos Guzzetti, inspector de obra de la 45 para Vialidad Provincial, los ingenieros Carlos Nicolari y Angélica Caro, de Vialidad Nacional y, Jorge Baldomá (Balsas Hermanos) y Cayetano Rodríguez Carmona (Equipos e Ingeniería Civil)- le explicó a este diario que "la empresa recibió todas las garantías con respecto a la fluidez de los pagos, que era lo que se perseguía, porque se entra en una etapa crítica de la obra".
"La firma recibió la seguridad de que las certificaciones por avance de obra correspondientes a setiembre y octubre se pagan antes de fin de año; y también que las certificaciones de noviembre y diciembre, dependiendo de los avatares del presupuesto, se cancelarían en término, o en febrero. Pero se pagarían también sí o sí", agregó el intendente.
Lo que sucede es que si bien es posible garantizar las certificaciones inmediatas, los ajustes de precios -que lógicamente deben reflejarse en la norma presupuestaria- pueden chocar contra el límite legal de lo ejecutado. Generalmente, en estos casos el gobierno nacional emite un DNU (decreto de necesidad y urgencia) que le permite modificar el presupuesto contemplando esos reajustes. "Eso es lo que se está evaluando ahora", precisó Quiri.
Por ende, en este marco -y es importante consignarlo para que se comprendan las complejidades administrativas de obras de esta magnitud- se ha renegociado un ajuste sobre los trabajos ya realizados, parte de los cuales deberán ser reacomodados, ya que la inactividad perjudicó la traza ya trabajada para recibir los suelos cal y cemento.
Como se comprenderá, la empresa cumplió esa meta, pero se vió obligada a paralizar su actividad debió a los problemas presupuestarios. Para hacerlos de nuevo, se discutió una redeterminación de precios necesaria.
PANORAMA
"Así, la empresa, contando lo que ya tiene listo para cobrar, que son cerca de 4 millones de pesos, más esa diferencia, tiene un margen como para encarar la reactivación de los trabajos. Y a esto se suma las seguridades que se le brindaron desde Vialidad Nacional con respecto a las certificaciones por avance de obra para setiembre y octubre. La única salvedad serían las certificaciones de noviembre y diciembre que, de todos modos, no se irían mucho más lejos de febrero, y eso si no se cancelan este mismo año", agregó el intendente.
Por otro lado, Quiri precisó que "hoy (por ayer) la empresa deberá elevar un ítem contemplando esa situación, que implica trabajos que deben ser presupuestados", para salvar esa situación.
A esto se suma la aprobación definitiva del nuevo plan de trabajo que, lógicamente, ha quedado desfasado en varios meses con respecto a las previsiones originales. De todos modos, ya se sabía que la empresa adjudicataria ya tenía elaborado ese plan, en anticipación a la reactivación de la obra.
"Hay que tener en cuenta que una vez reacomodada la traza ya trabajada, que era la parte más complicada, se encarará rápidamente la instalación de los suelos cal y cemento, que tienen cotas muy ajustadas. desde Vialidad Nacional le recomendaron a la firma que por lo menos aplique la primera capa asfáltica de manera inmediata, para evitar que el suelo cemento se vea perjudicado", agregó el intendente.
Asimismo, Quiri puntualizó que "las máquinas de Balsas están en Rojas, nunca fueron llevadas", pero "igual hay que acomodar el obrador nuevamente y gestionar el alquiler de lugares para el personal", aunque sostuvo que, una vez cumplimentada la parte logística, "se está en condiciones de comenzar cuánto antes".
"Los trabajos deben comenzar ya, cuanto antes. No podemos decir fechas, pero los trabajos van a comenzar a la brevedad", precisó.
Comentá la nota