Los miembros del Tribunal Oral Federal participaron ayer en una inspección judicial en Trinidad.
La audiencia de la inspección comenzó con el testimonio de Martha Salva, quien describió cómo era la zona en aquella época, en octubre del ‘76, con mucho menos tránsito que ahora.
En esta causa los acusados por homicidio agravado son Jorge Olivera y Horacio Nieto. También hay dos prófugos, Eduardo Vic y Juan Carlos Coronel. Y en el caso de Luciano Benjamín Menéndez, fue apartado de la causa.
Después fue el turno de Domingo Palacio, quien vio a la joven Erize luchar con sus captores “tirada en el suelo y a los gritos”, pero igual la levantaron y se la llevaron en un auto, que no pudo identificar. Desde entonces nunca más se la vio con vida. Al otro día vio la camioneta que persiguió al joven Russo, quien después resultó herido.
Una testigo que nunca antes había declarado fue Laura Haro, que por aquellos años era una pequeña que vivía en la zona, y que vio a Russo tirado en la calle, en la esquina de Fray Mamerto Esquiú y General Acha, después de haber sido herido de un balazo por el grupo que lo perseguía. “Gritaba mucho, se quejaba”, contó la joven. Y a ella, una persona que no pudo identificar, le dijo: “Andate corriendo a tu casa y acá no viste nada”.
Otra vecina de la zona, Vicenta García Ripoll de López, pudo ver a la camioneta Rastrojero, que cargaba en la caja al joven herido, tirado boca arriba, que gemía y se quejaba. Pero una custodia de hombres armados, que nadie pudo identificar si pertenecían a la Policía o al Ejército, impedía que cualquier persona se pudiera acercar a darle auxilio.
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