Rusia no intervendrá en una lucha étnica

Kirguizistán le pidió a Moscú ayuda militar
MOSCU.- En medio de la grave escalada de violencia étnica que ya dejó por lo menos 75 muertos en Kirguizistán, Rusia descartó ayer enviar tropas a esta ex república soviética, a pesar del pedido de su presidenta interina, Rosa Otunbayeva, que tuvo que decretar la movilización de tropas propias y la ley marcial para la ciudad de Osh, epicentro del conflicto.

"Necesitamos la intervención de fuerzas armadas externas para calmar la situación", había dicho Otunbayeva. "Pedimos la ayuda de Rusia y firmé una carta destinada al presidente ruso, Dimitri Medvedev", añadió.

Sin embargo, Moscú expresó que ahora no es el momento de intervenir. "Es un conflicto interno y por ahora Rusia no ve las condiciones para formar parte en su resolución", dijo Natalya Timakova, vocera de Medvedev.

Kirguizistán, una empobrecida ex república soviética de 5,3 millones de habitantes, declaró el estado de emergencia en Osh y en varios distritos rurales después de que grupos étnicos rivales se enfrentaran con pistolas, barras de hierro y cócteles molotov.

El Ministerio de Salud informó que por lo menos 75 personas habían muerto y 900 resultaron heridas en la violencia kirguisos y la minoría uzbeka, que se está desarrollando en el bastión del ex presidente Kurmanbek Bakiyev, quien fue depuesto en abril por una revuelta popular.

"Para garantizar la seguridad de los ciudadanos, proteger el régimen constitucional [...] y restablecer el orden, el gobierno ordenó una movilización parcial [de las tropas]", indicaron las autoridades. Poco antes, el gobierno interino autorizó a las fuerzas del orden a "utilizar armas de fuego" sin aviso.

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