Rusia se enfrenta a Occidente por el conflicto en Siria

Moscú insiste en vetar una resolución de la ONU para forzar la renuncia de Al-Assad

MOSCU.- A pesar de la espiral de violencia que sacude a Siria, donde ayer hubo 59 muertos, Rusia resistió a la presión internacional y reafirmó su postura de vetar un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para pedir la renuncia al presidente Bashar al-Assad, a menos que el plan descarte explícitamente una intervención militar por el conflicto en el país árabe, que lleva ya 11 meses.

El proyecto acordado por las potencias occidentales -lideradas por Estados Unidos- y la Liga Arabe busca que Al-Assad entregue el poder y cese la represión, que dejó más de 5400 muertos desde el estallido del conflicto, en marzo pasado, según estimaciones de la ONU.

"Si el texto es inaceptable para nosotros, vamos a votar en contra, por supuesto", afirmó el embajador ruso en las Naciones Unidas, Vitaly Churkin. "Si es un texto que consideramos erróneo, eso llevará a un empeoramiento de la crisis [siria]. No permitiremos que se apruebe. Eso es inequívoco", agregó.

Moscú señaló ayer que todavía no se fijó ninguna fecha para la votación en el Consejo, mientras los diplomáticos rusos intentan elaborar un texto que pueda ser aceptado por todas las partes.

Las declaraciones de Churkin se produjeron horas después de que el enviado ruso ante la Unión Europea (UE), Vladimir Chizhov, dijera que no había posibilidad de que Moscú aceptara el borrador de los países árabes y occidentales a menos que rechazara específicamente la posibilidad de una intervención armada extranjera en Siria.

Rusia y China, ambos miembros permanentes del Consejo de Seguridad con poder de veto, resistieron la campaña occidental para emitir una resolución que condene la represión del régimen sirio, del que son aliados.

Debido a su postura, Moscú está cada vez más en el centro de la crítica de la comunidad internacional, que considera que sólo mantiene su fidelidad a Damasco porque es un importante comprador de armas rusas, un negocio millonario.

Pese a los comentarios de los funcionarios rusos, el canciller francés, Alain Juppé, se mostró optimista sobre las opciones de sacar adelante una resolución sobre Siria. "Se abrió una ventana de esperanza. Por primera vez, la actitud de Rusia ha sido menos negativa", dijo.

"Es un pretexto infundado [de Moscú]. No hay nada en el proyecto de resolución preparado por Marruecos que pueda servir de base para una intervención militar en Siria", aclaró Juppé, quien añadió que la votación en la ONU podría ser la próxima semana.

Rusia también se mostró preocupada por que la amenaza del borrador de imponer nuevas medidas contra Siria conduzca a fuertes sanciones económicas, propuesta a la que el Kremlin se opone.

En una resolución sobre Siria, Moscú ofreció llamar a las partes del conflicto a renunciar a la violencia e iniciar un diálogo que culmine en reformas. Y para ello se ofrece como anfitrión, siempre con la participación de la Liga Arabe. Pero la oposición siria rechaza ese tipo de conversaciones mientras Al-Assad siga en el poder.

Amnistía Internacional (AI) tildó ayer de irresponsable la actitud rusa y consideró que Moscú "es responsable en parte de que continúe la brutal represión" en Siria.

Anteayer, en el inicio del debate sobre Siria en el Consejo de Seguridad, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, advirtió que "el reino del terror del régimen de Al-Assad terminará", mientras que la Liga Arabe imploró a la ONU que actúe frente a la "máquina de matar" del gobierno sirio.

Enfrentamientos

Pero la represión de Damasco y los combates entre militares leales al presidente y grupos opositores y desertores no se detuvieron ayer en Siria, que vivió otra sangrienta jornada del conflicto.

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña, afirmó que por lo menos 59 personas, en su mayoría civiles, murieron ayer en enfrentamientos en todo el país. Según la organización, el mayor número de víctimas se registró en las afueras de Damasco, con 23 civiles fallecidos, debido a disparos de las fuerzas de seguridad en varias localidades.

Los soldados sirios asaltaron con tanques suburbios de la capital y registraron casa por casa en busca de desertores, informaron activistas de la oposición. En Homs (centro), bastión de las protestas contra el régimen, ocho civiles fueron ultimados "por disparos de las fuerzas de seguridad", y por lo menos 15 soldados murieron en combates contra desertores, agregó el OSDH.

En tanto, el Ejército Libre de Siria (ELS), que se enfrenta en una "guerra de guerrillas" contra las fuerzas del régimen, afirmó que "el 50 por ciento del territorio sirio ya no está bajo control del gobierno".

Agencias AFP, AP, EFE, DPA y Reuters

CAMBIOS EN LA MISIÓN EN AFGANISTÁN

WASHINGTON (AFP).- El secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta, dijo ayer que Estados Unidos espera en "la segunda mitad de 2013" pasar de una misión de combate a una de entrenamiento y asistencia en Afganistán. El funcionario señaló que Washington desea ver a todos los países de la OTAN que participan en la misión "respetar" la estrategia elaborada en la Cumbre de Lisboa, de 2010, que fijó poner fin a la transición de la responsabilidad de la seguridad a las fuerzas afganas en 2014. Panetta añadió que "no hay ninguna decisión" adoptada sobre la cantidad de soldados estadounidenses que estarán desplegados en 2013..

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