Rusia se endurece con Irán y aumenta su presión

Pidió al régimen que no "ignore más" las demandas occidentales

MOSCU.- En un giro en su habitual postura sobre el polémico plan nuclear iraní, Rusia se sumó ayer a las críticas vertidas por Estados Unidos y la Unión Europea y lamentó la reciente decisión de Teherán de enriquecer uranio en una nueva instalación.

La preocupación de Moscú, habitual aliado del régimen de los ayatollahs, coincide con la gira latinoamericana del presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, quien tras afianzar sus lazos con Venezuela ayer asistió a la asunción del segundo mandato del nicaragüense Daniel Ortega.

"Moscú ha recibido los reportes sobre el inicio del enriquecimiento de uranio en una planta iraní cercana a la ciudad de Qom con pesar y preocupación", dijo a la agencia Itar-Tass un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El gobierno ruso se sumó así al malestar de Occidente por el plan de Teherán de enriquecer uranio en la planta de Fordo, una instalación subterránea protegida contra bombardeos aéreos.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó anteayer que Irán ha iniciado el enriquecimiento de uranio hasta cerca del 20% de pureza en la planta de Fordo, a 160 kilómetros de Teherán.

Irán rechaza las sospechas occidentales de que su programa nuclear tiene objetivos militares y asegura que se usará con fines exclusivamente civiles. Anteayer, Ahmadinejad insistió en ese argumento al declarar, tras su encuentro en Caracas con su homólogo venezolano, Hugo Chávez, que el propósito de su programa era totalmente "pacífico".

Rusia, que ayudó a Irán a construir su primera planta nuclear, en Bushehr, recientemente, adoptó una postura más crítica hacia el programa nuclear de Teherán.

"Debemos reconocer que Irán sigue ignorando las demandas de la comunidad internacional de que responda a sus preocupaciones en torno a su programa nuclear", afirmó el funcionario de la Cancillería rusa.

Estados Unidos impuso sanciones adicionales contra Irán el mes pasado y se prevé que la Unión Europea acuerde un embargo de las importaciones de petróleo iraní este mes. Teherán reaccionó amenazando con cerrar el estrecho de Ormuz, por donde pasa una gran parte del petróleo de todo el mundo, si sus exportaciones de crudo se ven afectadas por las restricciones, lo que elevaría la tensión en la zona.

El Kremlin, que tradicionalmente se ha considerado como un mediador en la zona, instó a Irán y a sus detractores a actuar con moderación. "Moscú llama a todas las partes involucradas en el proceso relacionado con Irán y su programa nuclear a abstenerse de tomar medidas imprudentes y violentas", dijo el funcionario ruso.

Viaje latinoamericano

En plena escalada de la crisis por su programa nuclear, Ahmadinejad aseguró, ayer desde Managua, que su país lucha por establecer la "solidaridad y la justicia en el mundo". El líder iraní, que realiza una gira por varios países latinoamericanos hostiles a Washington, asistió ayer a la asunción de un nuevo mandato presidencial del ex guerrillero sandinista Daniel Ortega; hoy viajará a Cuba para reunirse con el presidente Raúl Castro. Concluirá su gira en Ecuador, donde mantendrá un encuentro con su homólogo Rafael Correa. "Estoy muy contento de estar en la tierra de la revolución", dijo el presidente iraní, quien calificó a Ortega de su "hermano revolucionario".

A la asunción de Ortega asistió también Chávez, cuyo ministro de Energía, Rafael Ramírez, dijo que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no se inmiscuirá en las tensiones que han surgido entre Washington y Teherán y en el posible bloqueo del estrecho de Ormuz. "La OPEP no puede entrar a inmiscuirse en este asunto porque cualquier acción que haga Irán será en defensa de su plena soberanía", dijo Ramírez. En las últimas semanas, los mercados se han visto afectados por las crecientes tensiones entre Occidente y el régimen teocrático.

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