Sólo asistió el viceintendente Di LisciaEl presidente de la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa, Enrique Torroba, dijo que el Gobierno provincial ha sido "pasivo" por no denunciar la "nefasta política agroganadera" de la Nación. "Es cierto que la sequía nos ha afectado, pero las erróneas políticas nacionales, con el consentimiento del Gobierno provincial, han influido mucho más. Es un modelo agotado", sostuvo. La 84º Exposición Agrícola y Ganadera se inauguró sin la presencia del gobernador Oscar Jorge ni otras autoridades provinciales.
El dirigente ruralista expresó que "fueron desoídas por los poderes públicos las advertencias" que hicieron. "Se trata de una nueva oportunidad perdida por el país y la provincia".
Doloroso
"Es muy doloroso y frustrante lo que nos ha pasado en estos últimos cinco años", dijo Torroba. "No se nos olvida lo vivido en otros períodos de similares características. Sólo que en el ciclo actual, cuando teníamos muchas cosas a favor (fundamentalmente mercados y precios internacionales), el cierre de las exportaciones y la política de intervención en los mercados, implicó un duro golpe para la producción agropecuaria, fundamentalmente para la ganadería", dijo.
"Con un agravante particularmente importante para nuestra provincia: la variable de ajuste en la cadena de la carne fue el criador de terneros".
Dijo que los funcionarios no los escucharon. "Nuestras constantes advertencias, nuestras movilizaciones para sensibilizar a los poderes públicos, fueron lamentablemente desoídas. Los resultados están a la vista: menos vacas, menos productores genuinos, menos oferta y por ende precios más caros de los alimentos, y una industria frigorífica en crisis".
"Tenemos la convicción de que la producción agropecuaria ha sido tomada como una simple fuente de recursos para el Estado, sin que importe su futuro", advirtió.
Expresó que los productores agropecuarios pampeanos han "trabajando muchos años a pérdida" con este modelo económico. "No hubo rentabilidad en ninguna actividad (trigo, girasol, sorgo, maíz, lechería, ganadería) Así lo demostró el trabajo de AACREA presentado por la Mesa de Enlace Provincial y el propio gobierno Provincial ha confirmado este dato".
Las pérdidas
La ausencia de rentabilidad, y también la sequía, dejaron como secuelas campos abandonados, pérdida de más de un millón de cabezas vacunas, inexistencia de capital de trabajo para reiniciar la producción, éxodo de productores hacia los pueblos, incremento notable de la desocupación rural, municipalidades, sector comercial y de servicios muy afectados en los pueblos del interior provincial, según dijo.
"La transferencia de ingresos del sector productivo hacia otros eslabones de la cadena ha sido de gran magnitud", dijo. "Hace dos años estimábamos que la pérdida anual de los productores agropecuarios de La Pampa era de 1.624 millones de pesos, de esta pérdida el 60% eran causados por la política nacional, y 40% por la sequía. Esto significa darle techo a más de 50.000 pampeanos".
"Nuestra Provincia está entre las de menor crecimiento económico en los últimos años. La dependencia de los aportes nacionales y la catástrofe del sector productivo más importante de la provincia, la han llevado allí. Es evidentemente un modelo agotado", aseguró.
"Concebimos a nuestra producción como parte de un proceso industrializado que agregue cada vez más valor. Por ello instamos al Gobierno provincial a ponerse a la cabeza de los reclamos que impliquen lograr, para la industria, similares condiciones que las que tienen provincias con estructuras productivas similares a la nuestra".
Torroba reconoció la ayuda de la Provincia. "Pero no estamos de acuerdo, con el papel pasivo que las autoridades provinciales han tenido en los últimos cinco años, frente a agresiones como las que ha sufrido la economía provincial", dijo.
"Hace varios años propusimos que la defensa de la producción agropecuaria debía ser política de estado en nuestra provincia".
"No puede ser que el Gobierno Provincial, después de propiciar un plan de activación ganadera, que juzgamos como positivo, haya asistido mansamente a la aplicación de políticas que lo destruyeron", acusó.
"Nos duele de sobremanera, el simplismo de algunas autoridades provinciales de adjudicar la actual situación, exclusivamente a la sequía. Se confunde innecesariamente a la población. Que es una sequía grave, no hay dudas. No obstante, los productores pampeanos, que la sufrimos en carne propia, siempre la tenemos como posibilidad latente".
Di Liscia pidió diálogo
En tanto, en representación del municipio santarroseño habló el viceintendente Guillermo Di Liscia. "No vamos a dar un mensaje para criticar o dar respuestas a las demandas porque no nos toca", avisó.
Di Liscia dijo que se debería avanzar en leyes que regulen el uso y tenencia de la tierra y en reformas impositivas para que las finanzas, los juegos y la minería también paguen.
Pidió diálogo. "Es necesario un diálogo maduro del mejor nivel, al que no estamos acostumbrados".
El viceintendente manifestó que en la Rural no están representados "ni los pobres, ni los que perdieron el campo, ni los que lavan coches ni los que viven de la basura" en la provincia. "Y hay que sentarlos a todos en la mesa de ese diálogo".


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