Ruptura en puerta en la bancada del Pro Peronismo

La crisis interna que se desató en la bancada de diputados provinciales del Pro Peronismo tras la sesión del jueves pasado, en la que un sector del bloque prestó apoyo al oficialismo para la aprobación de la reforma impositiva, derivaría en las próximas horas en una ruptura formal, de la que surgirían tres nuevos espacios en la Cámara baja
La crisis interna que se desató en la bancada de diputados provinciales del Pro Peronismo tras la sesión del jueves pasado, en la que un sector del bloque prestó apoyo al oficialismo para la aprobación de la reforma impositiva, derivaría en las próximas horas en una ruptura formal, de la que surgirían tres nuevos espacios en la Cámara baja.

Aunque por ahora la división no fue oficializada, fuentes cercanas al bloque aseguraron ayer que la ruptura no tiene vuelta atrás. Según trascendió, el espacio de once legisladores se partiría en tres. Uno, agruparía a dos diputados cercanos al intendente de Malvinas Argentinas Jesús Cariglino, otro quedaría conformado por macristas puros, mientras que en el tercero permanecerían los diputados encabezados por Marcelo Di Pascuale, cuestionados por sus compañeros por facilitar el quórum que requería el oficialismo para tratar la ley impositiva.

Dos miembros de la bancada, Rubén Eslaiman y Carlos Acuña, cercanos a Cariglino, oficializarían la salida del bloque para conformar una bancada independiente.

En ese marco, un grupo de diputados que representan a la pata macrista del bloque también se escindirían: encabezados por el platense Julio Garro, el grupo incluye a Jorge Srodek, Verónica Couly y Jorge Alves.

En tanto, Marcelo Di Pascuale, señalado como quien estuvo al frente de la negociación con el oficialismo y que habilitó con el quórum la sesión del jueves se quedaría con una bancada de cinco legisladores. Allí quedarían además de Di Pascuale, Gustavo Ferri, Nancy Monzón, Olrando Yans y Juan Carlos Piriz.

La crisis se inició por la decisión de la conducción del bloque del Pro Peronismo de facilitar el quórum que requería el oficialismo para iniciar la sesión y de acompañar "en general" el proyecto, que generó un fuerte rechazo de parte de otros miembros.

Entre los que no acompañaron a Di Pascuale se generó un profundo malestar por lo que consideran una jugada inconsulta. Según trascendió, el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri había dado orden a sus legisladores de no bajar a dar quórum y de rechazar la norma.

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