Se manifestaron en los accesos a un supermercado por abrir sus puertas el día de los trabajadores del sector.
Las bombas de estruendo se dejaron oír desde temprano por la mañana y continuaron hasta avanzada la tarde. Muchos cipoleños, a lo largo y ancho de la ciudad, se despertaron, ayer domingo, con las explosiones, sin saber a qué se debían. Pero el origen era muy claro y puntual: la protesta que los dirigentes de la Asociación de Empleados de Comercio (AEC) llevaban adelante a las puertas de un supermercado, ubicado en la zona de barrios, por trabajar en el Día del Empleado de Comercio, feriado en el sector.
La actividad sindical arrancó a las 9 y concluyó hacia las 17. Durante todo ese tiempo, y en forma periódica, las explosiciones se sucedieron en forma continuada, aunque fueron más numerosas por la mañana. Eran unos 70 dirigentes y afiliados al gremio quienes protagonizaron la manifestación, repartidos en las dos zonas de acceso que posee el supermercado, por calle Bolivia y por Primeros Pobladores.
Los referentes gremiales incluyeron a Omar Bravo, Ismael Betancur, Miguel Cid, Juan Morrinson y Elizabeth Rivero, entre otros. Pero el ruido de los poderosos fuegos de artificio no fue el único ni lo único de la protesta. También se dejaron sentir los bombos y redoblantes, lo mismo que una potente bocina.
Por si el trepidante sonido fuera poco, también se llamó la atención a través de la quema de una veintena de cubiertas, con la instalación de varios pasacalles con críticas al establecimiento comercial y con la realización de pintadas. Además, sindicalistas y trabajadores hicieron un asado en las inmediaciones del supermercado, todo con el fin de entorpecer sus actividades y expresar malestar ante la decisión de abrir al público ayer.
El dirigente Betancur dijo que el 26 de septiembre es feriado para el sector y dijo que todos los demás supermercados de la ciudad estuvieron cerrados ayer, sin que por ello hubiera otros lugares de conflicto.
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