Ruidos en la relación de Ritondo con Macri y Caputo

El Ejecutivo porteño y la Legislatura atraviesan un período de tensión que se refleja en el malestar entre el jefe de gobierno y el vicepresidente primero del parlamento. La forma en que el ingeniero manejó el conflicto del subte hizo estallar a los diputados del PRO, que sospechan que estuvo influido por su amigo y socio al aceptar el traspaso.

La relación entre Mauricio Macri y Cristian Ritondo no atravesaría su mejor momento, afirmaron a LPO fuentes del macrismo. El jefe de gobierno y el vicepresidente primero de la Legislatura porteña acumulan molestias y desconfianzas cruzadas que ya comenzaron a traducirse en hechos políticos concretos.

El malestar entre Macri y Ritondo se mostró a flor de piel en los últimos pasos que dio el bloque de legisladores macristas, que revelaron la tensión naciente entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo de la Ciudad.

En las primeras semanas del año, el jefe de gobierno vetó una serie de leyes aprobadas por el propio bloque del PRO, que el hombre de Mataderos encabezó hasta diciembre. La respuesta de la Legislatura llegó con un tema sensible como el del traspaso del subte a la Ciudad.

Si bien este conflicto es entre Macri y el Gobierno nacional, en la Legislatura no están conformes con el proceder inconsulto con el que se manejó el jefe de gobierno para primero aceptar el traspaso y luego rechazarlo.

Tanto Ritondo como Horacio Rodríguez Larreta siempre se mostraron en contra de que Macri firmara el acta acuerdo del 3 de enero con el Gobierno nacional, puesto que pronosticaban que el kirchnerismo terminaría perjudicando al jefe de gobierno. Y más aún teniendo en cuenta que lo hizo sin el permiso de la Legislatura.

Es por eso que en una sesión de desahogo, el jueves de la semana pasada el PRO validó un proyecto de declaración de la oposición presentado por JUlio Raffo de Proyecto Sur, para pedirle al jefe de gobierno que envíe la Legislatura el acta en cuestión.

La explicación de los diputados del PRO se basa en que la parte resolutica del proyecto de Raffo -no así los fundamentos que son muy duros para con Macri-, eran similares al proyecto que el bloque macrista tenía pensado aprobar en una sesión especial convocada para dos días antes de la sesión.

Sin embargo, ese proyecto "similar" no incluía el exhorto de la Legislatura al Ejecutivo para que envíe el acta, que es el motivo principal de la bronca de los legisladores –encabezados por el vicepresidente primero– con Macri.

En el bloque están furiosos con quien convenció a Macri para que firme ese papel. Y sospechan del amigo y socio del jefe de gobierno, el empresario de la construcción Nicolás “Nicky” Caputo.

Por su parte, Macri pidió que le acercaran información de los pasos de Ritondo en la Legislatura. Allí, el jefe de gobierno cuenta con una figura de contrapeso como la de María Eugenia Vidal.

En el entorno de Ritondo niegan todo malestar con el jefe de Gobierno y señalan como prueba de la excelente relación entre ambos: "Esta semana mauricio invitó a Cristina a almorzar a solas con él".

La pelea con Vidal y De Andreis

El derrumbe de la sesión especial convocada por decreto de María Eugenia Vidal para el martes de la semana pasada para tratar el tema del Subte fue otro punto de conflicto dentro del PRO.

La vicejefa terminó retando al jefe de bloque, Fernando de Andreis, que fue incapaz de cumplir con el requisito mínimo e indispensable de conseguir el quórum para sesionar.

Tras la sesión fallida, fue Ritondo quien salió a dar la cara por el PRO. Y finalmente se puso al hombro las negociaciones para que la Legislatura sentara su postura un par de día después frente al conflicto con Nación por el traspaso del subte.

Pero en sectores del Ejecutivo no rescatan esa actitud sino que sospechan que la jugada del vicepresidente primero, acompañado del resto de los referentes del bloque, es dejar que De Andreis colisione en solitario por su propia inexperiencia en el manejo de las negociaciones con los bloques de la oposición.

Esto representa otro punto de fricción entre Ritondo –y la Legislatura– y el Ejecutivo, que depositó su confianza en el hombre del entorno familiar de Macri y del sector del Secretario General, Marcos Peña, y lo que menos quiere es que esa decisión sea puesta en cuestión por el propio bloque macrista.

Barrio de por medio

Las contradicciones que se dan muy solapadamente entre Ritondo y Bolívar 1 también ya se comenzaron a vislumbrar en el siempre sensible tema de la construcción y los negocios inmobiliarios.

El ejemplo más resonante es el proyecto para construir un barrio de lujo en la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors, en Costanera Sur.

El proyecto que autoriza un convenio entre el Ejecutivo porteño y la empresa IRSA, de Eduardo Elsztain, quedó trabado en la Legislatura. Y como anticipó LPO, el expediente que llevaba el legislador Bruno Screnci pasó a manos de María Eugenia Vidal por pedido de Macri.

De esta manera, tanto Screnci como Ritondo, que tenía interés en encabezar las tratativas, quedaron desplazados de esta importante iniciativa.

Como advirtieron a este medio desde la Legislatura, quien estaría trabajando con Elsztain en el emprendimiento denominado barrio “Solares de Santa María” sería el propio Caputo.

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