El titular del gremio municipal y hombre de Avellaneda explicó cuál es la lucha de su sector, contra la ley 11.757, a la que consideró “el mal de todos los trabajadores”. Además, marcó diferencias con la otra federación municipal: “A mí no me maneja ningún intendente”. Su visión de las últimas manifestaciones y un repaso por la conflictividad regional.
Hay un documento de la Confederación de Trabajadores Municipales (CTM) que denuncia que en algunos distritos los trabajadores municipales cobran 30 pesos de asignación familiar ¿Cómo se explica esto?
-Si, son los mismos que aplauden a la presidenta, intendentes y gobernadores, que cuando llegan a sus distritos mantienen a sus trabajadores con un esquema del neoliberalismo. Los trabajadores municipales somos los únicos flexibilizados en serio de este momento.
¿O sea que el aumento de las asignaciones que se anunció no les llega?
-En algunas ciudades grandes los intendentes las pagan, pero en las chicas del interior del país llegan a pagar 20, 30 pesos. Sin ir más lejos, en el sur de la provincia de Buenos Aires en algunos distritos pagan 60 pesos por hijo, cuando a nivel nacional estaba esa misma asignación 170. Es una discriminación total.
¿Pagan eso porque no les ingresa dinero?
-Pagan eso porque los intendentes se convirtieron en patrones de estancia, y pagan lo que ellos quieren, no cumplen ni con el salario mínimo. Eso se lo dijimos a la Presidenta (ver recuadro), nosotros somos víctimas de los aliados del gobierno, tenemos contratos “basura”, la ley 11.757, que es el mal de todos los trabajadores.
¿Ustedes plantean la reforma de la ley o la derogación?
-Nosotros planteamos la derogación, porque desde nuestro punto de vista la 11.757 es inconstitucional. Primero, avanzó contra la autonomía de los municipios, con los intendentes mirando para otro lado. Con esa ley nos bajaron la antigüedad, nos pusieron en disponibilidad. Hoy un trabajador de carrera de 30 años está con la espada de Damocles encima, si el jefe comunal desarma su dependencia, pasa a disponibilidad relativa, y en 90 días lo echan. Por eso no tiene sentido reformar esta norma que le dio durante estos años a los intendentes amplias facultades sobre la vida de los trabajadores. Hoy se puede tener a los trabajadores contratados, mensualizado, jornalizado, todas palabras de los ’90, mantenerlo así durante 15 o 20 años. Cuando cambia el color político del gobierno, se los efectiviza, junto a los ñoquis. Así, cuando el nuevo intendente asume se encuentra con una planta de 1600 trabajadores. La ley dice que una vez efectivizado, el trabajador tiene un año más de prueba, así que el intendente echa a todos, y después el gremio tienen que estar peleando para explicar cuál trabajaba, cual no. Esta ley tiene un único artículo progresista: el enganche al salario familiar nacional, y no se respeta. No se puede reformar algo que es tan perverso, hay que derogarlo y crear un nuevo Convenio Colectivo de Trabajo y paritarias. Nosotros no estamos peleando con un intendente en particular, estamos peleando contra un sistema.
¿Hay posibilidades de unidad entre los gremios municipales?
-Sin soberbia, no existen dos federaciones. Existe la FeSiMuBo que pelea por los derechos de los trabajadores desde su creación, y existe a parte un grupo de dirigentes aglutinados en una sigla vetusta y desgastada que es una mínima expresión que representa al 10 por ciento de los municipales.
Del otro lado dicen lo contrario…
-Le puedo mostrar el padrón nuestro de los sindicatos. Igual quiero aclarar que yo no estoy peleado con Miguel Pedhelez ni con nadie, yo no me peleo con los dirigentes. Cuando comenzamos con este proyecto con Juan Carlos Sluga le dije a Miguel que por su historia tenía que estar con nosotros, pero bueno, decidieron quedarse con Alfredo Atanasoff, y cuando “el cuerpo echaba olor” porque se pasó al PRO se lo sacaron de encima, en una especie de golpe de Estado.
-Pero ahora sin Atanasoff puede haber posibilidad de unidad
-Puede haber unidad en la acción, hay diferencias sustanciales. A mí jamás me manejó un intendente, y Hugo Curto –intendente de Tres de Febrero –se jacta de decir que maneja a Oscar Ruggiero. Lo mismo el intendente de Hurlingham Luis Acuña. Dos intendentes manejan la estructura de la vieja federación. Pedhelez sigue en un lugar equivocado, pero es un problema de él.
Repaso regional
Hablando de las dos federaciones, hace unas semanas Pedhelez estuvo en Quilmes apoyando la posible municipalización del barrio. ¿Te molestó eso?
-Miguel tiene una gran amistad con Raúl Méndez, que es directivo de nuestra federación y tiene amplio margen para reunirse con quien quiera.
¿Apoyaría la municipalización de esos servicios?
-Al primer sindicato que le sacaron ese servicio fue a Avellaneda, en el año 72, porque el gremio era muy fuerte. Ahí empezaron los negocios con la basura. Hoy muchos intendentes dicen que hay que municipalizar la basura porque no les alcanza los presupuestos, los Camioneros ganan muy buena plata. En Quilmes, por ejemplo, son 400 que ganan 12 mil pesos, contra 2 mil del municipal. Ahora, hay cláusulas automáticas, que fueron negociadas entre la empresa y lo intendentes, que dice que cada vez que aumentan losa sueldos de los trabajadores aumenta el contrato. El otro día el intendente de Berazategui dijo que a él la recolección de basura le sale, con camiones propios y municipales, un 7,9 por ciento del presupuesto anual, mientras que en otros municipios el contrato privado se lleva el 35, 40 por ciento. Algo está pasando.
¿Qué pasaría con esa diferencia de sueldos?
-Ahí está el gran tema, porque muchos intendentes dicen que pagan sueldos bajos por lo que se lleva el contrato de la basura. Si eso queda en la comuna, irá al trabajador o van a municipalizar para abaratar costos, usando hasta los planes de cooperativas. Esa es la gran pregunta. Si vamos a municipalizar en serio, que ese porcentaje importante que se ahorra la comuna que se reparta entre todos los sueldos de los municipales.
En Avellaneda, desde el sector del Corralón se quejaron por la foto que se sacó con Jorge Ferraresi.
-Los compañeros de la agrupación Luis Pons son grandes militantes políticos, plantearon una fuerte disidencia a la gestión de (Baldomero) “Cacho” Álvarez, nosotros apoyamos el conflicto planteado, hace 5 años que en ese sector hay una retención de tareas y los compañeros no están trabajando, porque sabemos que las condiciones edilicias no son seguras. Hay ocho compañeros que siguen con la retención de tareas, lamentablemente otros trabajan, y quedaron un poco aislados. Nosotros mantenemos las medidas, porque si las levantamos tendrían que volver a trabajar y serían sancionados, y nosotros siempre los vamos a proteger. Hay actitudes que molestan, nosotros fuimos a elecciones y ellos sacaron un comunicado que no había que votar. Si no avalan una conducción que sacó el 92 por ciento de los votos, al único que le hacen el juego es al intendente. Si hay tanta diferencia con el secretario general, por qué no presentaron una lista, a ver cuantos votos sacaban. Sobre la foto, fui a la entrega de viviendas para los municipales, a la cual me invitaron. El municipio con nuestra mutual tiene un plan de 400 viviendas para municipales, y quienes recibieron las primeras 32 viviendas no entraban en el plan federal, por lo que el intendente les dio un porcentaje de ese programa. Cómo no voy a ir, si los trabajadores agradecieron la presencia mía y del presidente de la mutual Hernán Doval. A veces los muchachos se confunden, quieren hacer la guerra desde un lugar que no es el mío. Cómo no voy a tener un diálogo con el intendente y privar a los trabajadores de acceder a una vivienda.
¿Qué está sucediendo en Esteban Echeverría? los trabajadores denuncian que no cobran las horas extras y hay versiones que hay “una orden de arriba” para que no se paguen en todos los municipios.
-Primero, yo no estoy a favor de las horas extras, estoy a favor de los salarios dignos. Las horas extras son la rueda de auxilio para que el trabajador gane más, y en la provincia de Buenos Aires es fraudulentas, porque no cotiza, no tiene aportes jubilatorios ni para la seguridad social.
En Lomas hay un tema con la bonificación a los jubilados municipales, que el Tribunal de Cuentas pide que se quiten.
-Mire que vergonzoso que es, le están sacando la insalubridad a los jubilados que cobraban hace 10 años, que ya es un derecho adquirido. El problema nace porque el sistema es malo, porque la insalubridad la pagan los municipios pero no esta autorizada por el gobernador de la provincia de Buenos Aires. El IPS se lo pagó, pero ahora el Tribunal dice que lo retiren, y eso sólo lo puede salvar un decreto del gobernador. Con Aldo Castro (secretario general de los municipales) vamos a presentar recursos de amparo. Pero el jubilado no le puede sacar esto porque es un derecho adquirido.
Muchos dicen que para ingresar a las comunas hay que ser amigo del político de turno.
-Si, coincido. Antes había que pasar un control médico, dar pruebas, ahora los municipios se convirtieron en caja de pago político, y se llenan de los amigos de la gestión, que se llevan la plata gorda en detrimento de los trabajadores. Y esto va en contra de los ciudadanos, que no reciben un buen servicio. “Cacho” Álvarez en Avellaneda cuando asumió en el 91 desarmó el área de Industria, que controlaban a las empresas. Qué pasó: murieron ocho personas porque no había control, y una empresa tiraba desechos a las cloacas de los vecinos. Y nadie se acuerda de eso.
La nueva postura de Moyano: “Creo que políticamente se está equivocando, y feo”
¿Cómo quedó su ingreso a la CGT, en este nuevo panorama de dos centrales?
-Nosotros no estamos en ninguna de las dos CGT, porque se frustró en el congreso que anuló el ingreso de 47 nuevas organizaciones. Nosotros hicimos un comunicado donde aclaramos que apostamos a la unidad del movimiento obrero, basta de pelearse, la división al único que perjudica es al trabajador.
¿Pero hay dos CGT? Hugo Moyano dice que hay una sola.
-Cada sector va a decir que hay una sola, la realidad parece demostrar que el sector mayoritario es el que después realizó su propia convocatoria (la CGT de Antonio Caló). Esto va a terminar en la justicia, va a pasar un montón de tiempo, mientras un sector va a ser conducido por Moyano y otro sector por Caló. Nosotros esperamos la unidad.
-En términos políticos, que opinión tiene de la reunión de Moyano con la UCR.
-Yo tengo una gran relación con Moyano, lo respeto mucho como dirigente gremial. Con el MTA combatió el neoliberalismo, cuando muchos que hoy están con el gobierno estaban en otro lado. Lo que me molesta son los nuevos amigos, que no tienen nada que ver con su historia. La foto atendiendo a la cúpula radical y recordé cuando Moyano denunció la ley de flexibilidad laboral y la Banelco, y todos los que estaban ahí eran uncionarios de ese gobierno. Lo respeto gremialmente, creo que políticamente se está equivocando, y feo.
Cacerolazos, la reelección y la figura de la Presidenta
¿Qué opinión le merece el cacerolazo de la semana pasada?
-Primero, que creo que esta bien que la gente se manifieste, estoy a favor. Desde el gobierno, al cual adhiero, se hacen muchas cosas importantes pero este es un llamado de atención para que se empiece a ver a estos sectores que están reclamando por ejemplo por seguridad, que a mi gusto es un tema fundamental. Después están los especuladores de siempre. Son expresiones legítimas de los ciudadanos que hay que respetar.
Uno de los tópicos en el reclamo era el rechazo a la re-reelección ¿Cómo ve usted este tema?
-Desde mi punto de vista, la reforma Constitucional del 94 es imperfecta, habría que reformar otros ítems, sobre todo con referencia a darle más derechos a los ciudadanos. En aquel año, con el llamado pacto de Olivos, se hizo hincapié nada más que en el tema de la reelección presidencial. No hay que tenerle miedo a la reelección, yo escucho algunos precandidatos que dicen “no a la reelección” y vienen siendo reelegidos hace años como diputados nacionales. Pregunto por qué no se permite la reelección del presidente y hay reelección indefinida para intendentes, diputados, o gobernadores. Yo escuché muchos discursos hipócritas, el diputado radical Oscar Aguad ponderó las marchas contra el gobierno, y le recuerdo que en el 2001 la gente se movilizó para decir “que se vayan todos”, y gobernaba el radicalismo. Las expresiones populares son variadas, también en esta marcha hubo discursos muy agresivos hacia la Presidenta, la descalificaban, eso lo rechazo.
Hubo palabras muy concretas: autoritarismo, libertad, miedo, tomado del discurso de la Presidente de hace unos días.
-Lo que dijo la Presidenta fue sacado de contexto, la Presidenta hablaba de miedo pero a sus funcionarios, en el marco del tema de la denuncia que le hicieron al juez Luis Armella por el caso ACUMAR. El juez hizo una barbaridad si se comprueba la cantidad de negociados con empresas de familiares y amigos, y en ese contexto dijo que los funcionarios no tienen que tener miedo de denunciar, si lo sabías. Ahí dijo la frase que “hay que tenerle miedo a Dios y un poquito a mí”. Acá se piensa que a la Presidenta no se le puede decir nada, es autoritaria, y yo tuve la posibilidad a instancia de Néstor Kirchner de estar con ella. Nos recibió con otros 46 dirigentes nacionales de la CTM, y tuve el honor de explicarle la problemática municipal, todo lo que pienso, que lo digo siempre, en todos lados. Ella lo recibió de muy buen grado, y no hubo ni castigo ni nada que se le parezca, al contrario. Le dije que estábamos privados de las paritarias por aquellos que son aliados de este modelo, al que nosotros apoyamos, como son los intendentes y gobernadores. Ella admitió que nosotros actuamos “en defensa propia”, sabemos cual es el sistema, y ahí le pidió a Carlos Tomada que trabaje con nosotros en un proyecto para crear el Consejo Nacional del Empleo Municipal Decente, que esperamos que la Presidenta lo concrete por un decreto. Ya hemos pulido los temas técnicos, y ahora esperamos que sea tratado.
¿Cómo funcionaría este consejo?
-La idea es que en una mesa estén sentados todos los sectores: los gremios municipales, los ministros de Economía y Trabajo de las provincias y la Nación. Esto significa empezar a solucionar regionalmente los problemas de los trabajadores municipales. En 200 kilómetros de distancia, un municipal cobra 800 pesos de básico, y otro 2 mil. Esta es una desigualdad terrible. En algunas provincias, como San Juan o La Rioja, existe la ley de coparticipación pero no está reglamentada. Entonces cuando el municipal acuerda una suba salarial, el intendente tiene que ir a pedir la plata al gobernador, porque no tiene recursos. La problemática es mucho más grave en el interior del país que lo que se ve en la provincia de Buenos Aires.











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