Rousseff salió airosa del debate

El primer cruce televisado entre los candidatos no tuvo fuertes choques ni ganadores
RIO DE JANEIRO.- El primer debate televisivo entre los candidatos presidenciales en Brasil, en el que se esperaba un choque de opiniones acaloradas, tuvo en cambio un tono cordial y tibio, lo que ayudó a la oficialista Dilma Rousseff a consolidar su ventaja de cara a los comicios del 3 de octubre.

Aunque José Serra, de la Social Democracia Brasileña (PSDB), y Marina Silva, del Partido Verde (PV), los principales rivales de la abanderada del Partido de los Trabajadores (PT), intentaron cuestionar varias deficiencias del actual gobierno en temas de infraestructura, seguridad, educación y salud, Rousseff, que lidera las encuestas con un 41% de las intenciones de voto, salió airosa al destacar los avances socioeconómicos del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, en el que fue jefa de gabinete.

"Sacamos 24 millones de personas de la pobreza y llevamos 31 millones a la clase media; en plena crisis, en 2009, creamos 1,7 millones de empleos", resaltó Rousseff.

Sin embargo, buscando polarizar al electorado, preguntó a Serra qué haría para generar los cerca de 14 millones de empleos formales que se crearon en estos ocho años de la exitosa administración de Lula, en comparación con todos los que se perdieron durante el anterior gobierno de Fernando Henrique Cardoso, del que él fue dos veces ministro.

"Para algunos puede ser cómodo olvidar el pasado, pero no creo que sea prudente", remató la candidata petista.

Serra, ex gobernador del estado de San Pablo, no cuestionó los logros actuales, pero embistió al resaltar las carencias de infraestructura que sufre este país, que será sede del Mundial de Fútbol en 2014 y de las Olimpíadas en 2016, y este año pretende crecer a un ritmo del 7%.

En cuestiones de seguridad, Rousseff indicó que pretende ampliar a todo el país el programa de Unidades de Policía Pacificadora, que tan buenos resultados está dando en las favelas de Río de Janeiro, mientras que Serra prometió crear un Ministerio de Seguridad Pública. Y ambos se comprometieron a expandir los cuidados en salud y volver más especializada la educación.

Como resultado de la similitud de las propuestas, el debate tuvo pocos momentos explosivos.

"Los tres son candidatos de centro-izquierda que buscan mantener la estabilidad económica y comparten una visión optimista de que el país está avanzando -explicó a LA NACION el analista político Fernando Lattman-Weltman, de la Fundación Getulio Vargas-. Pero si no comienzan a diferenciarse más claramente, la más beneficiada será Dilma, por ser la más asociada a Lula."

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