El Frente Gremial Docente (FGD) calificó como "insuficiente" el nuevo ofrecimiento efectuado por parte del Gobierno, que se basó en un aumento del 13 por ciento al básico y la incorporación de 50 pesos no remunerativos hacia el mes de julio. Sostuvieron que la situación a la que arribaron es "lamentable". SADOP adujo que se siente "discriminado" y criticó al FGD.
Impotencia, decepción, peleas internas y ánimos caldeados, características que dan cuenta del estado en el que se encuentra el proceso de negociación salarial entre el Gobierno de la provincia y el Frente de Gremios Docentes (FGD) constituido por ATEP, APEM -enseñanza media- y AMET -educación técnica- y los docentes privados (SADOP).
Ayer, la reunión que mantuvieron entre ambos sectores se diluyó en un mar de incongruencias ,donde las aguas del fracaso están ahogando toda posibilidad de arribar a un acuerdo, por lo que el inicio de las clases parece convertirse en una dramática utopía.
Así, a la propuesta oficial esgrimida la semana pasada, que se basó en un incremento del 13 por ciento respecto del sueldo básico de los educadores, lo que redunda en un ascenso monetario en el orden de los cien pesos (lo que elevaría este monto desde los 750 hasta los 850 pesos), se sumó un incremento de 50 pesos en "negro," es decir no remunerativos, y que serían abonados a partir de julio.
Insatisfacción docente
La esfera gubernamental, representada por la ministra de educación Silvia Rojkés de Temkin, y los ministros de Gobierno y Economía, Edmundo y Jorge Jiménez, asistió a un rotundo rechazo de tal propuesta por parte de los gremios, que la consideraron como "insuficiente" ya que dista de las pretensiones con las que habían arribado a la reunión.
"Es imposible iniciar las clases de manera digna con lo expuesto sobre la mesa por parte de los ministros. No consideramos de ninguna manera que este nuevo ofrecimiento sea representativo de la Canasta Alimentaria, que la utilizamos como guía para calcular nuestros gastos", esgrimió David Toledo, secretario general de ATEP.
La situación está transitando por un callejón sin salida, a cinco días de la fecha estipulada desde la cartera educativa para el inicio del período lectivo, el próximo lunes 8 de marzo.
Así lo dejó entrever, el representante de AMET, Edgardo Bessone para quien, con el panorama descripto, "está todo mal. No hay ninguna clase de ofrecimiento superador, como tampoco parece haber decisión por parte de las autoridades para resolver este conflicto".
Además, el dirigente señaló los puntos que deben ser tenidos en cuenta para encarrilar los tramos de negociación y diálogo entre los sectores. Así, precisó que continúan con la exigencia de la restitución del 20 por ciento del Estado docente, lo que considera "innegociable". En tanto, advirtió que, dadas estas condiciones, "las clases no empiezan en Tucumán". Al ser consultado sobre la posición de Temkin sobre la certeza que demuestra la ministra en cumplir con el calendario escolar, Bessone ironizó: "Si persisten estas propuestas salariales, las clases las deberá impartir ella (por Temkin) porque en las aulas no va a haber ni un solo docente".
Por su parte, la voz sobresaliente que defiende los intereses del sector de la enseñanza media, Isabel Ruiz, recalcó que el nivel porcentual debe ser mejorado ampliamente porque se "aspira a un incremento del 25 por ciento, y desechar toda posibilidad de otorgarnos sumas en negro" ya que, según su estimación, no significan beneficios para aquellos maestros que poseen muchos años de antigüedad, puesto que no se estaría respetando el escalafón salarial.
"Es lamentable que no se resuelva esto. Nos obligan a estar en un estado de alerta y movilización constante. Si el Gobierno quiere actividades normales, entonces que se pongan (sic) en la búsqueda de los recursos necesarios para satisfacer nuestras justas demandas", indicó Ruiz.
Los gremios docentes acordaron con los ministros volver a reunirse este viernes a las diez de la mañana, en lo que se considera la última oportunidad de arribar a un acuerdo que garantice el comienzo de las clases en la provincia.
De todas maneras, los representantes de ATEP, APEM y AMET condicionaron todo acuerdo a una evaluación por parte de sus bases una vez que se estipule el ofrecimiento defionitivo expuesto por la administración alperovista, que deberá estudiar, mediante sus equipos técnicos, los nuevos guarismos a ofrecer.
Fisuras entre los gremios
Una de las notas llamativas de la jornada de ayer, la brindaron los referentes del sector privado de educación, SADOP, quienes reclaman y exteriorizan su malestar ante una supuesta "discriminación" por parte del Gobierno para con ellos a la hora de encarar el diálogo salarial y laboral.
Una comitiva encabezada por la secretaria general del gremio, Teresa Ramayo se presentó en Casa de Gobierno donde se desarrollaba la reunión entre los ministros y el FGD, y grande fue la sorpresa cuando fueron advertidos por la prensa apostada en el Palacio Gubernamental, que las partes en cuestión se habían trasladado al Ministerio de Educación para continuar con las tratativas.
Por ello, los voceros de SADOP se dirigieron hasta tal dependencia donde manifestaron su impotencia y fastidio ante el "desinterés" brindado por le Gobierno para con sus reclamos.
"Nunca hemos sido convocados a estas reuniones, nos sentimos totalmente discriminados con la actitud esquiva y tenebrosa que demuestra la ministra Temkin para con nosotros", sostuvo muy molesta Ramayo.
Sin embargo, las discordias no terminaron allí, ya que, cuando finalizó la negociación con los gremios estatales docentes y los mismos se retiraron del despacho de la titular el área, se produjo un fuerte cruce de palabras con sus colegas de instituciones privadas. "Los increpamos para demostrarles nuestra molestia ante su falta de solidaridad", sostuvo Ramayo.
Este contexto deja relucir que desde SADOP consideran que el FGD dificulta el contacto con el Gobierno, por lo que se estipuló que "ellos (FGD) no representan a la mayoría de los trabajadores, son personas que se han instalado en la burocracia sindical y no en las masas", disparó la dirigente.
En este sentido, sostuvo que el oficialismo es el máximo responsable de lo acontecido "porque apela al desgaste de los gremios y sus peleas internas para no resolver nuestros problemas laborales y salariales, a lo que se suma la lamentable complicidad de algunos trabajadores de la educación", agregó.
Finalmente, Ramayo señaló que han acordado con Temkin una reunión para hoy al mediodía, pero a la que asistirán con "muy pocas expectativas". Sin emabrgo, continuarán con sus reclamos basados en un aumento al básico para arribar a los mil pesos, lo que significaría un incremento de 250 pesos que pueden ser efectivizados en dos cuotas.


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