Rossi siguió hasta el final con la polémica

Defendió a la Presidenta en la discusión con Binner y criticó a sus dos rivales del domingo
ROSARIO.- Su última caminata de campaña fue simbólica: recorrió el centro rosarino, escoltado por una joven de la JP que portaba una cabeza gigante de chivo -como le dicen desde niño- hecha de papel maché, un pequeño ahijado de Néstor Kirchner y una larga fila de militantes con bombos y banderas, que cantaron, con la misma fuerza, por un triunfo K en Santa Fe pasado mañana y por la reelección de la Presidenta.

"Si [Miguel] Del Sel estuvo falto de propuestas, [Antonio] Bonfatti estuvo falto de respuestas", sostuvo Agustín Rossi respecto de sus rivales, en su discurso de cierre. En un escenario improvisado en la esquina de Córdoba y San Martín, pidió no votar con "resignación" ni "bronca", sino por la "esperanza" que, según dijo, encarna su postulación. Minutos después, apareció sobre las tablas la folklorista Roxana Carabajal, para culminar el acto con una chacarera.

Cerca de las 16, apenas llegó al punto de partida del recorrido, Rossi retomó la polémica desatada por los datos económicos que dio Cristina Kirchner cuando visitó esta ciudad, hace tres días.

Desenfundó un informe oficial de la provincia de Santa Fe, en el que aparecen cifras del producto bruto geográfico, que indican un mayor crecimiento de la Nación respecto del distrito, como había afirmado la jefa del Estado. "[Hermes] Binner utilizó este hecho para instalarse como candidato presidencial", retrucó.

"No todos creemos lo mismo", lanzó una mujer que pasaba por allí.

"Aguante, Agustín. Sos el único capaz", contragolpeó otro transeúnte. Con trayectoria de incondicionalidad kirchnerista, Rossi no pasó inadvertido entre la gente. La tropa que lo acompañaba era del Peronismo Militante, la JP Evita, la Corriente Martín Fierro y el Movimiento Santafesino por la Justicia Social, espacio que él lanzó el año pasado. No hubo en el encuentro ningún dirigente ni delegado del gobierno nacional.

En el enorme bullicio proselitista, Brian Toledo, de 10 años, se divertía con un globo. Llevaba un prendedor que decía "Sí, quiero" -el eslogan de campaña de Rossi- y frecuenta los actos desde que, de casualidad, le tocó al patagónico de padrino.

En rigor, el niño -séptimo hijo varón de la familia- tramitó el pedido cuando Fernando de la Rúa era presidente, pero la crisis de la época hizo que recién lo bautizaran en 2004.

"Apoyamos a Agustín y a Cristina", afirmó a LA NACION Roxana, su madre, mientras mostraba un álbum de fotos de su hijo, junto a Kirchner, la Presidenta, el ahora distante Jorge Obeid y hasta el mandamás de la CGT, Hugo Moyano.

CONTRAPUNTO

"Si Del Sel estuvo falto de propuestas, Bonfatti estuvo falto de respuestas "

"Binner usó la discusión con la Presidenta para instalarse como candidato nacional"

AGUSTIN ROSSI

Candidato kirchnerista

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