Rossi, Lifschitz y Chacho hablaron de progresismo

“Hay un sector de la oposición que parece tener un alineamiento automático con Clarín”, señaló el jefe de la bancada de diputados nacionales del kirchnerismo Agustín Rossi, respecto de las declaraciones del denominado Grupo A, que rápidamente salió a estrechar filas con el diario de Ernestina Herrera de Noble en la disputa instalada por el tema Papel Prensa.
   El diputado participó anoche de la charla “el progresismo en América latina” junto al intendente Miguel Lifschitz, el ex vicepresidente Carlos Chacho Alvarez y el rector de la Universidad de General Sarmiento Eduardo Rinesi, con la coordinación del ex concejal Juan Giani. El encuentro fue en la Sede de Gobierno de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), y el anfitrión fue el rector Darío Maiorana, quien cruzó de otro salón donde participaba de la Mesa Interreligiosa por el Bien Común, para presentar y saludar a los disertantes.

   Si bien el tema de la charla excedía la cuestión política nacional, nadie pudo sustraerse a preguntar sobre estos temas. Lo que quedó claro es que hombres provenientes de distintas corrientes políticas lejos estuvieron de la crispación —de la que tanto habla un sector de la oposición— y cada uno expresó su posición, sin dejar de mostrar el afecto con saludos y abrazos, como el que se dieron Lifschitz y el ex intendente y actual concejal Héctor Cavallero, quien luego siguió las disertaciones sentado al lado de la concejala del PS Clara García.

   Lifschitz evitó entrar en la polémica generada por el jefe del radicalismo, Ernesto Sanz, quien pidió días atrás en esta ciudad un candidato a gobernador de su partido en la alianza que mantienen con el socialismo. “Todas las fuerzas pueden aspirar a tener su candidato a gobernador”, señaló el intendente, pero aclaró que su partido recién lo definirá “el año próximo” y pidió paciencia “para no involucrarnos en esa discusión”.

   Chacho Alvarez, por su parte se excusó de hablar de “la coyuntura” y casi como un turista alabó “lo linda que está Rosario”, pero más adelante no pudo con su genio y admitió de cara a las elecciones de 2011 en el sector opositor “hay una tendencia de avanzar hacia una fórmula Alfonsín-Binner”, pero cuando se le preguntó su opinión sobre la misma respondió lacónico: “Es solo una fórmula”.

   Sí el ex vicepresidente se mostró “de acuerdo” con las internas abiertas porque “los candidatos van a salir más fortalecidos y se podrá saldar la fragmentación de los partidos políticos”.

   “La oposición aplica la agenda del default”, indicó Rossi, por los planteos de “disminuir los ingresos y aumentar los egresos” y remató: “Con esta agenda no puede gobernar ni Alicia en el país de las Maravillas”.

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