El candidato a la Casa Gris por el peronismo rearma su estrategia electoral de cara al 24 de julio.
El Frente Santa Fe para Todos obtuvo 677.600 votos para la categoría de gobernador en las primarias, contra 650.677 del Frente Progresista. Pero los asesores de Rossi saben perfectamente (y lo comprobó el PJ en las elecciones de 2007) que ese número puede no repetirse en la general.
Es por ello que la primera estrategia es salir a retener los 203 mil votos de Omar Perotti, los casi 200 mil de Rafael Bielsa y los más de 10 mil de Juan Carlos Mercier.
Para ello Rossi comenzó a trabajar en el armado de un esquema electoral que contenga a todos aquellos que fueron electos candidatos en las internas del 22 de mayo. De allí que sus primeros pasos hayan sido reunirse con los postulantes a diputado y senador que integrarán las listas que competirán el 24 de julio.
Allí cabe detenerse en María Eugenia Bielsa, quien encabezará la lista de candidatos a diputado provincial y fue la precandidata más votada de todos los que se presentaron en las primarias.
La actual concejala y ex vicegobernadora (que fue por la lista de su hermano) sacó 304 mil votos, por lo que es de esperar que desde el búnker de Rossi le asignen un papel primordial en estos casi dos meses de campaña.
Sin tracción. Rossi sabe que con la boleta única se pierde la tracción que hacia arriba y hacia abajo tenían las candidaturas con la otrora boleta sábana. Es por ello que quiere comprometer a cada candidato para que sume sus votos en su territorio, palabra fundamental para el peronismo y sus ansias de triunfo.
De allí las reuniones con esos referentes territoriales, que continuarán mañana en Rosario con los candidatos a intendente y, posteriormente, con los postulantes a presidente de comuna.
Pero hay un plus que aún no salió a cancha y que comenzará a tallar el 20 junio: Cristina Fernández. La presidenta tiene una imagen positiva en la provincia que supera el 60% y ya se comprometió con Rossi a acompañarlo en distintos actos en la provincia.
Las apariciones de Cristina, ya sea en actos oficiales, de campaña o teleconferencias, pueden inclinar votos fundamentales para que el Chivo cambie el 10 de diciembre su despacho como presidente del bloque de diputados kirchneristas por el Sillón del Brigadier López en la Casa Gris.
El último mes de la campaña en Santa Fe va a coincidir con el inicio de la campaña nacional de cara a las internas del 14 de agosto y un triunfo el 24 de julio en Santa Fe de uno de los pilares del kirchnerismo no es un dato menor para el gobierno nacional de cara a las presidenciales de octubre.
Es por ello que mientras todos esperan una foto de los cuatro contendientes del Frente Santa Fe para Todos, la idea es que éstas vayan apareciendo en distintos tramos de la campaña y en los lugares donde Perotti, Bielsa o Mercier sean fuertes territorialmente para alambrar esos votos para la general.
La otra pata de la campaña, más compleja y dura, será mandar a los militantes a sus territorios a convencer a aquellos que votaron en blanco o impugnaron a que revean esa decisión y pongan el 24 de julio la cruz al lado de la cara de Rossi. Para ello tendrán que apoyarse en las medidas económicas y sociales que el gobierno nacional lleva adelante y que, en muchos de esos casos, estos ciudadanos son sus beneficiarios.
Rossi se hizo duro en las derrotas y poniendo el cuerpo en defensa del gobierno nacional cuando los vientos no le eran favorables en Santa Fe. Hoy, que esos aires han cambiados, está convencido de que el triunfo es posible y que podrá “hacer en Santa Fe lo que Cristina viene haciendo en la Nación”.






Comentá la nota