En Rosario hay por lo menos 300 personas, entre médicos, abogados, empleados municipales y hasta mujeres que practican "vale todo" a modo recreativo y como instrumento de defensa personal. Esta actividad cobró notoriedad tras la muerte de un joven en Buenos Aires. Se trata de una disciplina de lucha donde dos contrincantes combinan golpes de artes marciales y boxeo.
La disciplina nació hace unos 50 años en Brasil nutriéndose de las tomas de otras artes marciales, como el jiu-jitsu, y golpes de boxeo. Rápidamente sumó adeptos en todo el mundo.
Una persona con experiencia en los "combates combinados", como a él le gusta mencionar, es Sebastián Borean, de 35 años, uno de los primeros en practicarlos en Rosario e impulsor del deporte desde 2000. Compitió en Buenos Aires, donde acumuló experiencia que hoy quiere volcar a la enseñanza para fomentar un perfil más recreativo y amateur.
Evitar otra desgracia. No obstante, y por conocer la improvisación reinante, Borean advierte con realismo que "van a ocurrir más casos fatales". Para revertir esta tendencia, puso como ejemplo el trabajo que encabeza en la Asociación Civil Deportiva de Combates Combinados (ACDCC).
Destaca que la institución "es la primera en el país en tener un funcionamiento orgánico, capacitación, instructores especializados, asistencia médica y personería jurídica".
"El «vale todo» que practicamos, a diferencia de las peleas mediáticas y shows, limita los golpes para no poner en riesgo la salud de los competidores. Los torneos que organizamos (seis al año) tienen el objetivo de difundir el deporte, no como algo lucrativo. Pero hay muchos chantas dando vueltas que no tienen escrúpulos y venden humo", refiere sin medias tintas.
A su gimnasio asisten profesionales, empresarios, empleados y hasta mujeres "que quieren descargar tensiones". Aclara que trabaja "con responsabilidad, capacitando a instructores y referís, dando charlas de primeros auxilios y entregando elementos de protección reglamentarios para el cuerpo a los alumnos (ver página 5)".
Para Borean, es indispensable que se ajusten los controles. "Somos los primeros en pedir que haya una regulación de las autoridades municipales, porque cualquiera cuelga un cartel y enseña, sin conocer los fundamentos de caídas, tomas o golpes que pueden provocar lesiones graves", dijo.
Demasiado cruel. La Capital consultó a entrenadores de boxeo que se mostraron contrarios a la difusión del "vale todo" y prefirieron mantener su identidad en reserva "para no hacer leña del árbol
caído".
"Es demasiado cruel para dos deportistas castigarse hasta hacerse tanto daño; eso tiene muchos riesgos. Pero por fuera hay demasiada plata. El tema es que se puso de moda para la defensa personal", dijo a este diario un reconocido instructor.
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