"Rosario es gobernada en función de los negocios de pocos"

El concejal volvió a la carga por uno de los temas que generan diferencias con el Ejecutivo: el destino de las tierras en Nuevo Alberdi. El edil acusó al municipio de tener una alianza con el PRO para beneficiar a un sector de la ciudad.El edil criticó la aprobación de último momento del Palacio Vasallo.
El concejal Alberto Cortés no quiere permitir que con el 2011 se cierre un debate que considera clave para la ciudad: el destino de las tierras -hasta ahora no urbanizables- de Nuevo Alberdi, en el extremo noroeste de la ciudad. El edil criticó la aprobación de último momento del Palacio Vasallo, impulsada por el Ejecutivo, de un proyecto macro para esa zona, que está en disputa entre los habitantes del lugar y el Movimiento Giros, de un lado, y propietarios y grupos inmobiliarios, por otro lado.

Cortés recordó que las más de 300 hectáreas en cuestión -cotizadas gracias a obras del Estado- eran "hasta hace poco inundables en su mayoría, parte de las cuales están ocupadas desde hace años por familias de escasos recursos".

"Esta es una postal habitual en Rosario y muchas ciudades latinoamericanas: pobladores expulsados de sus tierras por cambios productivos que requieren escasa mano de obra (ej: la sojización), o familias de pobres urbanos que carecen de tierra, y por ende de vivienda debido a que el Estado -y menos aún el mercado- no han sido capaces de dar mínimas respuestas al mero crecimiento vegetativo de la población. Estas familias ocupan en forma irregular las tierras urbanas menos apetecibles por el momento: terrenos inundables, carentes de servicios básicos; o, en otros países y regiones de geografía menos plana que la nuestra: las laderas desmoronables de los cerros periurbanos", dijo el edil del Partido Socialista Auténtico (PSA) en Proyecto Sur.

Cortés continuó: "Cuando esas áreas comienzan a ser de interés del mercado inmobiliario, aparecen los juicios de desalojo, o bien los ofrecimientos de unos pocos pesos para que se vayan rápida y silenciosamente a construir ranchos en otro lado; cuando no los aprietes".

¿Cómo pudo aprobarse algo así, máxime habiendo cambiado en apariencia, la cuasi mayoría que tenía el oficialismo hasta el 10 de diciembre? La alianza del Frente ¿Progresista? con el PRO, que se evidenció también en el cambio de posición de este último en la derogación de los superpoderes a la intendenta para aumentar la tarifa de ómnibus, es la respuesta. "Esperemos que algún día Rosario sea gobernada en función de sus vecinos, en especial los más postergados, y no de los negocios de pocos", concluyó Cortés.

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