En Rosario las garrafas sociales no se consiguen ni pagando más caro

En Rosario las garrafas sociales no se consiguen ni pagando más caro
Justo cuando el invierno aprieta con todo casi no se consiguen en Rosario garrafas sociales, el gas envasado por 10 kilos que debería venderse a 16 pesos. Pero ni siquiera pagando más podrían acceder a ese insumo básico los hogares que no están conectados a la red de gas natural, ya que tampoco llegan los envases de 15 kilos ni los de 45.
"Nunca había pasado esto, el sábado nos pidieron 250 garrafas y no pudimos entregar ni una", se lamentó Carmen desde Camigás, un local de zona sur, mientras en otros, como Torsitano (Gálvez al 1600), habían logrado hacerse de 24 envases después de "amanecer" en la planta, una cifra que no llega ni a la mitad de su lista de espera. Las razones del desabastecimiento no están claras ni para quienes encabezan las gestiones ante el gobierno nacional para que el problema se solucione.

El secretario provincial de Servicio de Apoyo al Desarrollo, Osvaldo Audaña, admitió que "directamente la enorme mayoría de los locales ya tiene puesto un cartel en un lugar bien visible que dice: «gas no hay»". Lo peor, sostuvo el funcionario, es que desde la provincia aún no encuentran una respuesta por parte del gobierno nacional que permita atribuir el fenómeno a "una cuestión técnica, como podría ser la baja presión para cargar las garrafas, o económica, como sería una simple especulación de precios por parte de los distribuidores".

De hecho, para intentar alguna solución al problema (que afecta preponderantemente a los hogares de menores recursos y buena parte de las provincias del país, mucho más al llamado "interior" que a Buenos Aires), hoy y mañana se harán gestiones ante las secretarías de Comercio Interior y Energía de la Nación, adelantó Audaña.

Mientras tanto, los hogares que se quedaron sin garrafa deberán pergeñar otras formas de generar calor, porque difícilmente logren acceder a gas licuado por estos días. Así lo confirmaron, además del propio Audaña, varios propietarios de locales que lo venden en la ciudad.

"Hace 42 años que estamos en esto y es la primera vez que vemos un faltante tan grave y tan prolongado", afirmó la dueña de Camigás. "En 20 días conseguimos 20 garrafas de 10 kilos y volaron", graficó.

Para la comerciante, la falta de garrafas perjudica en primer lugar a los hogares que se abastecen de esa energía y, en segundo término, a los comerciantes que viven de su venta y que hoy están imposibilitados de ganarse la vida. "(En la planta distribuidora) ni siquiera nos explican por qué no hay garrafas", afirmó Carmen. Y cuando transmiten esa negativa a sus propios clientes, hasta reciben insultos. "La gente nos putea, no cree que no tengamos, piensa que estamos reteniéndolas para cobrarlas de más", dijo.

Y cuando llega algo de gas envasado difícilmente se consigue a los 16 pesos a que debería venderse la llamada garrafa social. "Al costo nos sale 19 pesos, así que no podemos venderla a menos de 25", explicó la mujer.

Quienes ayer consiguieron hacerse de un mínimo lote (después de esperar durante horas en las plantas), como ocurrió con el propietario de Torsitano Gas, confirmaron que el valor de la garrafa de 10 kilos supera holgadamente los 16 pesos.

"A ese precio se puede conseguir quizás en las plantas, porque ellos tienen un cupo de envases subsidiados", explicó Rosa María desde ese local de Gálvez al 1600. Pero en el suyo, al menos, las 24 que consiguieron casi por milagro se venderían a 30. Básico: es la ley de la oferta y la demanda. Y sólo en ese comercio ayer eran arriba de 50 los pedidos en lista espera a los que, por solidaridad y por lealtad comercial, deberían priorizar para ir entregando los envases de gas a cuentagotas.

Remedio y enfermedad. Audaña se mostró consternado por la dimensión del problema. "Santa Fe tiene una pequeña red de distribución que llega básicamente a las grandes ciudades —explicó— pero la mayoría de los hogares usa gas envasado y, ante un faltante tan importante no sólo de las garrafas de 10 kilos, sino también de las de 15 y de 45, terminan apelando al recurso de la estufa eléctrica, con los problemas que eso trae".

Por ahora, afirmó ayer el vocero de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Marcelo Vecellio, el aumento del consumo por la necesidad de los hogares de calefaccionarse no se ha sentido con excesivo rigor. Habrá que ver qué ocurre si el gas sigue escaseando o su falta se acentúa.

Gestiones

El senador nacional Rubén Giustiniani pedirá la aplicación de las leyes de abastecimiento y de gas licuado de petróleo para que se garantice la provisión de garrafas en todo el país. Además, el titular de la Oficina Municipal de Defensa al Consumidor, Néstor Trigueros, estará hoy en los distintos puntos de venta de garrafas para asesorar a los clientes ante el faltante.

Comentá la nota