Ya hay 180 rosarinos que eligieron cómo vivir una enfermedad terminal

Deciden sobre su futuro por si no llegan a estar lúcidos y para evitar que intervenga un tercero. Lo hacen a través del registro de autoprotección, que tiene carácter de escritura pública.

En Rosario hay unas 180 personas que ya anticiparon cómo deben ser tratadas en los últimos momentos de sus vidas o ante alguna situación que las torne vulnerables o en estado terminal. La decisión está formalizada con carácter de escritura pública en el Registro de Actos de Autoprotección que habilitó el Colegio de Escribanos en 2006 y que fue el segundo entre los 14 que hay actualmente en el país.

En los últimos tiempos, creció el interés y la reflexión acerca de los protocolos a seguir frente al propio deceso. Desde hace un mes hay una nueva herramienta legal relacionada con el tema, es la ley de muerte digna que el jueves permitió desconectar de los aparatos que la mantenían con vida a Camila, una beba en estado vegetativo desde que nació en 2009 (ver página 22).

¿Qué es un acto de autoprotección? "Es aquel en que una persona expresa su voluntad anticipadamente en previsión de la pérdida de su discernimiento o de una disminución o alteración de su aptitud psicofísica permanente o transitoria, que le impida expresarse por sí misma", definió la directora del Instituto de Derechos e Integración e Integración (Idei), Alicia Rajmil.

Estos actos pueden contener disposiciones sobre la vida, el cuidado de la persona y de sus bienes, la atención de la salud y los momentos finales. "Se trata una necesidad social de creciente requerimiento y significación en todo el país, una nueva incumbencia notarial a la cual debemos atender", explicó Rajmil en su carácter de portavoz del Colegio de Escribanos en cuyo archivo de protocolos se tramita el registro.

Decisión propia. En la provincia de Santa Fe, funciona desde 2006 el registro en cuestión, con dos delegaciones, la ciudad capital y Rosario. Desde ese momento hasta hoy, unos 180 rosarinos recorrieron el protocolo a través del cual se garantiza que en el futuro y, frente a situaciones límites, se procederá de acuerdo a su propia voluntad.

Entre las decisiones de mayor consulta figuran las prácticas médicas para los últimos momentos de la vida, además del lugar de residencia durante la vejez y la designación de curadores en el caso de una eventual insanía.

Los interesados deben concurrir al Idei y participar de una serie de entrevistas a través de las cuales los notarios les hacen reflexionar sobre la importancia que tendrán en el futuro las decisiones que tomen en el presente y que tienen carácter de escritura pública. El documento suscripto es confidencial con acceso restringido sólo a quienes indique el interesado o para ser consultado eventualmente por los médicos o el juzgado.

"En general, la preocupación tiene que ver con la salud, por ejemplo para dejar en claro que no aceptan tratamientos invasivos, encarnizamientos terapéuticos o la prolongación de la vida por medios extremos", comentó Rajmil. Y dijo que en forma habitual se reciben consultas sobre estos registros. Además de cómo encarar los últimos momentos, la gente también se preocupa por dejar en claro en qué lugar quiere vivir durante la vejez o a cargo de quién.

Según la escribana, los actos de autoprotección son una forma de "organizar, de tener un plan de vida y de intervenir en el propio futuro por si no se llega a estar lúcido; es evitar que otras personas decidan por un tercero". En su opinión, el registro muestra un crecimiento sostenido. En general, quienes concurren son personas ya maduras, en igual proporción de hombres y mujeres. Los jóvenes también los conforman, pero cuando hay de por medio problemas concretos y necesitan anticiparse a los acontecimientos.

Cómo proceder. La solicitud de registración de los actos de autoprotección se lleva a cabo mediante un formulario ya previsto por el Colegio de Escribanos y se tramita en las oficinas del Idei. El documento contendrá todos los datos formales de la escritura y de las personas designadas para la ejecución de las disposiciones del interesado. Entre otras especificaciones, se busca dotar al documento de la privacidad necesaria.

El Idei funciona los, de 10 a 12, en Dorrego 558. Se pueden recabar informes al teléfono 425-4926 o al correo electrónico idei@colescribanosrosario.org.ar.

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