Más de 15 mil rosarinos afectados por la paralización de obras cloacales

En dos barrios el municipio rescindió los contratos y en un tercero intimó a la firma contratista.
La oposición en el Concejo denunció que el plan municipal para dotar de cloacas a toda la ciudad está paralizado. Según el planteo, más de 15 mil vecinos de las zonas oeste y sudoeste están afectados por rescisión de contratos y prolongadas demoras en las tareas.

"Los vecinos tienen una incertidumbre total, les siguen llegando las boletas de pago, no saben cuándo se reanudaran las obras, y ni siquiera quien hará los arreglos de las tareas mal realizadas", aseveró el concejal Héctor Cavallero.

El Ejecutivo reconoció inconvenientes, los atribuyó a dificultades de los privados y garantizó la finalización del plan cloacal en tiempo y forma (ver aparte).

Cavallero, en su condición de presidente de la comisión de Obras Públicas e integrante de la comisión asesora del fideicomiso creado para financiar el programa de saneamiento, presentó el viernes en el Palacio Vasallo un proyecto de decreto a través del cual exige información a la Intendencia sobre el estado del programa de saneamiento, y en especial las obras licitadas y adjudicadas.

En el texto, el edil del Partido del Progreso Social advirtió que dos de las cuatro obras adjudicadas, en los barrios "Unión y Progreso y San Francisquito se encuentran totalmente paradas ya que se le rescindió el contrato a la contratista por sus reiteradísimos atrasos, incumplimientos y mala ejecución". Se trata de la firma Lalla Construcciones, que tenía a su cargo la conexión cloacal para unos 9.000 vecinos. En el primero de los barrios el vínculo fue disuelto en noviembre y en el segundo durante el mes en curso.

En paralelo, en un tercer sector, San Martín A, "la obra se encuentra casi en las mismas condiciones con una empresa en una situación económica financiera comprometidísima, con un atraso escandaloso". Aquí las tareas están a cargo de la firma Glikstein y los beneficiarios son unos 7.600 rosarinos.

Según el ex intendente, los vecinos de estos tres barrios "no saben qué hacer, ya que si no pagan les corren intereses y hasta podrían llegar a ser ejecutados sus bienes para el cobro de una obra que no se hizo o que posee innumerables defectos".

Crítica. El referente opositor fue más allá al cuestionar a la Intendencia por hacer "aportes prácticamente inexistentes, con lo cual la promesa de terminar en 10 años las cloacas es una utopía y los vecinos se sienten defraudados". Al respecto, el edil recordó que el Ejecutivo se comprometió a aportar 40 millones anuales. "Sin embargo, en 2010 no aportó ni un peso. En 2011 fueron 5 millones y medio y en 2012 proyectaron 8 millones. De este modo se está estafando a la gente", disparó.

El programa para completar la red cloacal de Rosario comenzó en 2009 tras la firma de un acuerdo de cooperación entre el municipio y Aguas Santafesinas. El plan apunta a beneficiar a unos 230 mil rosarinos que no tienen cloacas y se proyectó realizar en diez años mediante una inversión de 400 millones de pesos.

Las obras se financian con distintos aportes. El municipio invierte recursos propios, Aguas Provinciales aporta los materiales para las obras; todos los usuarios del servicio de agua hacen lo suyo mediante una pequeña alícuota incluida en la factura, y el propio frentista paga una contribución de mejoras.

Las tres primeras etapas del plan totalizan una inversión que supera los 100 millones de pesos y benefician a unos 15 barrios periféricos.

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